20 Marzo 2010 Seguir en 
BRASILIA.- El presidente Luiz Inácio Lula da Silva reanudó ayer sus actividades tras una gira que emprendió por Cercano Oriente, en la que, según los analistas locales, logró escasos progresos en su plan de convertir el país en un mediador de la crisis entre israelíes y palestinos. El viaje a Israel, a los territorios palestinos y a Jordania ha sido el primero que ha hecho a esa conflictiva región un presidente brasileño, y por esa razón la gira ha sido calificada de histórica. Sin embargo, y pese a sus conocidas habilidades de negociador, Lula no logró abrir nuevos frentes de diálogo, en parte debido a sus cordiales relaciones con el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, que causan resquemores tanto en Israel como entre los palestinos.
El mismo presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, se quejó del apoyo de Irán al grupo radical Hamas y reveló que le pidió a Lula que mencione este tema durante el encuentro que sostendrá con Ahmadinejad en Teherán, el 15 de mayo. "Actores influyentes en la región dificultan la reconciliación nacional palestina, en particular Irán, que no se muestra interesado en el diálogo palestino en base a una agenda propia", expresó Abbas. (DPA)
El mismo presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, se quejó del apoyo de Irán al grupo radical Hamas y reveló que le pidió a Lula que mencione este tema durante el encuentro que sostendrá con Ahmadinejad en Teherán, el 15 de mayo. "Actores influyentes en la región dificultan la reconciliación nacional palestina, en particular Irán, que no se muestra interesado en el diálogo palestino en base a una agenda propia", expresó Abbas. (DPA)
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