18 Marzo 2010 Seguir en 
PARIS.- Un comando de ETA mató a un policía francés al sur de París, por primera vez en la historia del grupo independentista vasco, durante un asalto a mano armada a un concesionario de automóviles en una localidad del sur del país. El hecho ocurrió el martes, cuando al menos cinco hombres y una mujer irrumpieron en el local y luego de maniatar a los empleados se llevaron seis vehículos de segunda mano, algunos de ellos de marca BMW.
No muy lejos, los conductores de cuatro de los vehículos robados pararon en una estación de servicio. Fue entonces cuando una patrulla policial, en la que estaba Jean-Serge Nérin, se percató de su presencia y paró para identificarlos. Al parecer, los gendarmes sabían del robo en el concesionario, y por tratarse de coches BMW procedieron a identificar a los sospechosos, a quienes posiblemente tomaron por delincuentes comunes.
Habían esposado ya a Joseba Fernández Aspurz, el único de los etarras que pudo ser detenido, cuando los otros etarras llegaron con sus vehículos y abrieron fuego contra los policías. El chaleco antibalas no le sirvió de nada a Nérin, de 52 años. Tres proyectiles se le introdujeron en el tórax y murió. Dejó esposa y cuatro hijos.
Los terroristas huyeron, unos a pie y otros en los vehículos robados. El arma con la que mataron a Nérin, una Magnum 357, formaba parte de los 350 revólveres y pistolas robados por ETA en 2006 en Vauvert, cerca de Nîmes (sur de Francia). El detenido Fernández Aspurz, de 23 años, era requerido por la Justicia de Madrid.
Según fuentes de la lucha antiterrorista española, ETA ha modificado su forma de actuar a la hora de robar automóviles. El hecho de que robase vehículos de gama alta indica que el comando terrorista pretendía hacerse pasar por un grupo de delincuentes comunes. Los expertos apuntan como causa del cambio de modus operandi a la presión policial que también está sufriendo en Francia. (Reuters-AFP-NA-DPA)
No muy lejos, los conductores de cuatro de los vehículos robados pararon en una estación de servicio. Fue entonces cuando una patrulla policial, en la que estaba Jean-Serge Nérin, se percató de su presencia y paró para identificarlos. Al parecer, los gendarmes sabían del robo en el concesionario, y por tratarse de coches BMW procedieron a identificar a los sospechosos, a quienes posiblemente tomaron por delincuentes comunes.
Habían esposado ya a Joseba Fernández Aspurz, el único de los etarras que pudo ser detenido, cuando los otros etarras llegaron con sus vehículos y abrieron fuego contra los policías. El chaleco antibalas no le sirvió de nada a Nérin, de 52 años. Tres proyectiles se le introdujeron en el tórax y murió. Dejó esposa y cuatro hijos.
Los terroristas huyeron, unos a pie y otros en los vehículos robados. El arma con la que mataron a Nérin, una Magnum 357, formaba parte de los 350 revólveres y pistolas robados por ETA en 2006 en Vauvert, cerca de Nîmes (sur de Francia). El detenido Fernández Aspurz, de 23 años, era requerido por la Justicia de Madrid.
Según fuentes de la lucha antiterrorista española, ETA ha modificado su forma de actuar a la hora de robar automóviles. El hecho de que robase vehículos de gama alta indica que el comando terrorista pretendía hacerse pasar por un grupo de delincuentes comunes. Los expertos apuntan como causa del cambio de modus operandi a la presión policial que también está sufriendo en Francia. (Reuters-AFP-NA-DPA)







