24 Abril 2002 Seguir en 
JERUSALEN.- Israel decidió retirar el aval a la investigación sobre lo ocurrido en el campo de refugiados de Jenin, por parte de una misión de la ONU. El Consejo de Seguridad de la ONU debatía anoche este inesperado giro en los acontecimientos en Medio Oriente.
También Estados Unidos reaccionó inmediatamente. La Casa Blanca exhortó al gobierno de Ariel Sharon a rever su decisión.
"Nosotros patrocinamos la misión y creemos que debe ser aplicada tal como está escrita", dijo un vocero.
Gran Bretaña se sumó a las expresiones de condena por la decisión tomada por Israel. El Consejo de Seguridad adoptó el viernes, por unanimidad, la resolución 1.405, que plantea el envío de un equipo internacional que se encargue de dilucidar lo que pasó en Jenin durante la invasión militar israelí. Según los palestinos, hubo una masacre de civiles, y según Israel, fue un operativo contra focos terroristas.
Inexpertos
Israel cuestionó al equipo de la ONU por considerar que sus integrantes no tienen experiencia militar suficiente como para analizar las características del campo de Jenin. Sin embargo, los cuatro miembros de la misión, elegidos por Annan, cuentan con vasta experiencia como observadores y mediadores en conflictos como el de los Balcanes y el de Irlanda del Norte. Por ejemplo, el ex presidente finlandés Martti Ahtisaari, jefe del equipo, fue figura clave en las negociaciones de paz en Yugoslavia y en el Ulster.
La crisis de Belén
También fracasaron ayer las negociaciones en Belén sobre el destino de los palestinos atrincherados en la Basílica de la Natividad. Los israelíes insisten en que los activistas deben ser exiliados, pero tal reclamo es inaceptable para los negociadores palestinos. Tres religiosos armenios ondearon ayer desde la iglesia una bandera blanca en la que estaba escrito un pedido dramático de ayuda. "Vimos que nos hacían signos y les ayudamos a escapar de los palestinos armados. Están muy cansados, asustados, y contaron que la situación en el interior del templo es durísima", aseguró un vocero militar israelí. Los religiosos abandonaron la iglesia debido a problemas de salud. (AFP/DPA)
También Estados Unidos reaccionó inmediatamente. La Casa Blanca exhortó al gobierno de Ariel Sharon a rever su decisión.
"Nosotros patrocinamos la misión y creemos que debe ser aplicada tal como está escrita", dijo un vocero.
Gran Bretaña se sumó a las expresiones de condena por la decisión tomada por Israel. El Consejo de Seguridad adoptó el viernes, por unanimidad, la resolución 1.405, que plantea el envío de un equipo internacional que se encargue de dilucidar lo que pasó en Jenin durante la invasión militar israelí. Según los palestinos, hubo una masacre de civiles, y según Israel, fue un operativo contra focos terroristas.
Inexpertos
Israel cuestionó al equipo de la ONU por considerar que sus integrantes no tienen experiencia militar suficiente como para analizar las características del campo de Jenin. Sin embargo, los cuatro miembros de la misión, elegidos por Annan, cuentan con vasta experiencia como observadores y mediadores en conflictos como el de los Balcanes y el de Irlanda del Norte. Por ejemplo, el ex presidente finlandés Martti Ahtisaari, jefe del equipo, fue figura clave en las negociaciones de paz en Yugoslavia y en el Ulster.
La crisis de Belén
También fracasaron ayer las negociaciones en Belén sobre el destino de los palestinos atrincherados en la Basílica de la Natividad. Los israelíes insisten en que los activistas deben ser exiliados, pero tal reclamo es inaceptable para los negociadores palestinos. Tres religiosos armenios ondearon ayer desde la iglesia una bandera blanca en la que estaba escrito un pedido dramático de ayuda. "Vimos que nos hacían signos y les ayudamos a escapar de los palestinos armados. Están muy cansados, asustados, y contaron que la situación en el interior del templo es durísima", aseguró un vocero militar israelí. Los religiosos abandonaron la iglesia debido a problemas de salud. (AFP/DPA)







