09 Marzo 2010 Seguir en 
BERLIN, Alemania.- El hermano del papa Benedicto XVI, el obispo Georg Ratzinger, aseguró que desconocía las denuncias de abusos sexuales que ahora emergen en el coro alemán que dirigió durante 30 años y se disculpó por los castigos corporales propinados a los alumnos.
Ratzinger, de 86 años, que dirigió de 1964 a 1994 el célebre coro de niños cantores de Ratisbona , sostuvo en declaraciones publicadas hoy por el diario "Passauer Neue Presse": "nunca hablamos de ese tipo de asuntos; no fue abordado jamás".
En la último múmero del semanario alemán "Der Spiegel", el compositor Franz Wittenbrink -que fue alumno del Coro de Ratisbona hasta 1967- dijo que un ex director del establecimiento había abusado sexualmente de varios alumnos. "Todos lo sabíamos y no me puedo explicar cómo el hermano del Papa no podía estar al corriente", declaró.
Frente a ello, Ratzinger tomó distancia con los supuestos castigos corporales al señalar: "si hubiera sabido de la violencia exagerada con la que se actuaba hubiera dicho algo. Pido perdón a las víctimas". De todos modos, admitió: "sabía que el ex director del internado daba bofetadas muy fuertes", reconoció Ratzinger, aunque alegó que esos castigos eran usuales en esa época. (DPA-Reuters)
Ratzinger, de 86 años, que dirigió de 1964 a 1994 el célebre coro de niños cantores de Ratisbona , sostuvo en declaraciones publicadas hoy por el diario "Passauer Neue Presse": "nunca hablamos de ese tipo de asuntos; no fue abordado jamás".
En la último múmero del semanario alemán "Der Spiegel", el compositor Franz Wittenbrink -que fue alumno del Coro de Ratisbona hasta 1967- dijo que un ex director del establecimiento había abusado sexualmente de varios alumnos. "Todos lo sabíamos y no me puedo explicar cómo el hermano del Papa no podía estar al corriente", declaró.
Frente a ello, Ratzinger tomó distancia con los supuestos castigos corporales al señalar: "si hubiera sabido de la violencia exagerada con la que se actuaba hubiera dicho algo. Pido perdón a las víctimas". De todos modos, admitió: "sabía que el ex director del internado daba bofetadas muy fuertes", reconoció Ratzinger, aunque alegó que esos castigos eran usuales en esa época. (DPA-Reuters)







