10 Abril 2003 Seguir en 
Desde hace algunos meses, la economía del sur de la provincia, basada en la capacidad productiva del campo, intenta recuperar su alicaído nivel. En esa línea, Concepción y el departamento Chicligasta, que estaban hace pocos meses, al igual que sus pares del sur, poco menos que en la agonía, hoy comienzan a avizorar mejores posibilidades para su recuperación. Esa esperanza comenzó a tomar forma a partir de la buena zafra azucarera 2002, y tuvo continuidad con la excelente cosecha de papa.
La revitalización del sector agrícola en Chicligasta, más acentuada que en los departamentos Alberdi, Río Chico (Aguilares) y Monteros, se tradujo en una mayor actividad comercial en numerosos rubros, preferentemente en ropas, automotores, maquinarias, construcción, talleres, etc.
"No es pecar de optimismo, pero el repunte en Concepción y en el departamento Chicligasta persiste, a pesar de que cuando comenzó a revitalizarse la economía, que estaba en el piso, se auguró que sólo sería un veranito", dijo el presidente del Centro de Defensa Comercial del Sur, Miguel Abboud, quien considera que la diferencia es notoria con relación al año anterior.
Favorecida por la producción y diversidad agrícola de todo el departamento, por su situación geográfica estratégica, por la presencia del Centro Judicial del Sur, Concepción se fue constituyendo en el centro neurálgico del sur tucumano. Esta situación o tendencia se fue acentuando en los últimos años, debido a que la población que antes recurría a San Miguel de Tucumán como lugar de compras hoy se dirige a Concepción.
En Aguilares
No tiene tantas posibilidades de recobrar la actividad de otras épocas, por ahora, la vecina de Concepción, Aguilares. La ciudad cabecera del departamento Río Chico, no obstante poseer dos ingenios -Aguilares y Santa Bárbara- y la planta de Alpargatas, no tiene aún en esta última empresa al poderoso motor de su economía, que hasta la llegada de la recesión llegó a ocupar a más de 2.000 operarios.
Según confió un comerciante a LA GACETA, desde hace varios meses, además de la reactivación de Alpargatas, una de las mejores inyecciones de dinero para Aguilares y todo el departamento la constituyen los casi 3.000 planes Jefes y Jefas de Hogar.
Otro comerciante aguilarense mostró un moderado optimismo sobre el futuro de la zona. "Esperamos que con los dos ingenios en funcionamiento, y con el afianzamiento de Alpargatas, 2003 resulte bastante mejor que el desastroso año último. Tal vez, por fortuna, lo peor ya haya pasado y ahora podamos pensar en una recuperación progresiva, aunque sea lenta", consideró el informante.
La revitalización del sector agrícola en Chicligasta, más acentuada que en los departamentos Alberdi, Río Chico (Aguilares) y Monteros, se tradujo en una mayor actividad comercial en numerosos rubros, preferentemente en ropas, automotores, maquinarias, construcción, talleres, etc.
"No es pecar de optimismo, pero el repunte en Concepción y en el departamento Chicligasta persiste, a pesar de que cuando comenzó a revitalizarse la economía, que estaba en el piso, se auguró que sólo sería un veranito", dijo el presidente del Centro de Defensa Comercial del Sur, Miguel Abboud, quien considera que la diferencia es notoria con relación al año anterior.
Favorecida por la producción y diversidad agrícola de todo el departamento, por su situación geográfica estratégica, por la presencia del Centro Judicial del Sur, Concepción se fue constituyendo en el centro neurálgico del sur tucumano. Esta situación o tendencia se fue acentuando en los últimos años, debido a que la población que antes recurría a San Miguel de Tucumán como lugar de compras hoy se dirige a Concepción.
En Aguilares
No tiene tantas posibilidades de recobrar la actividad de otras épocas, por ahora, la vecina de Concepción, Aguilares. La ciudad cabecera del departamento Río Chico, no obstante poseer dos ingenios -Aguilares y Santa Bárbara- y la planta de Alpargatas, no tiene aún en esta última empresa al poderoso motor de su economía, que hasta la llegada de la recesión llegó a ocupar a más de 2.000 operarios.
Según confió un comerciante a LA GACETA, desde hace varios meses, además de la reactivación de Alpargatas, una de las mejores inyecciones de dinero para Aguilares y todo el departamento la constituyen los casi 3.000 planes Jefes y Jefas de Hogar.
Otro comerciante aguilarense mostró un moderado optimismo sobre el futuro de la zona. "Esperamos que con los dos ingenios en funcionamiento, y con el afianzamiento de Alpargatas, 2003 resulte bastante mejor que el desastroso año último. Tal vez, por fortuna, lo peor ya haya pasado y ahora podamos pensar en una recuperación progresiva, aunque sea lenta", consideró el informante.







