05 Marzo 2010 Seguir en 
BAGDAD.- Varios atentados que causaron la muerte de al menos 15 personas en Irak empañaron ayer el comienzo de las elecciones parlamentarias para los miembros de las fuerzas de seguridad, que disponían de un día especial de votación. Unos 950.000 electores de la Policía, del Ejército y de otros cuerpos de seguridad, como también enfermos ingresados en hospitales y reos que cumplen condenas inferiores a los cinco años estaban llamados a depositar sus votos en todo el país. La votación general se celebrará el domingo.
Un atacante suicida con uniforme militar hizo explotar un cinturón de explosivos dentro de un local electoral en el barrio de Bab al Moasam y causó una decena de muertes. Otras cinco personas perdieron la vida cuando una granada impactó en un colegio electoral en el barrio de Al Hurriya. Decenas de heridos causó este ataque.
Suma de irregularidades
Los atentados fueron atribuidos a extremistas de Al Qaeda, pero observadores estiman que también hay motivaciones políticas en estos hechos, debido a una serie de irregularidades que se registran en el proceso electoral. Por ejemplo, en la ciudad de Mosul, norte de Irak, extremistas volaron la casa de un candidato. Nueve vecinos resultaron heridos. Por su parte, un vecero de la comisión electoral de la provincia de Nínive denunció que miembros de una unidad policial de Bagdad exigieron a otros soldados y policías otorgar sus votos a la lista de la Coalición del Estado de Derecho, del primer ministro Nuri al Maliki.
Entre tanto, miles de allegados de las fuerzas de seguridad se quejaron de que sus nombres no figuraban en el padrón electoral. Todo indica que no estaban registrados en los sitios en los que actualmente están estacionados. "Yo mismo no pude emitir mi voto porque mi nombre no figuraba en la lista", dijo el portavoz de las fuerzas de seguridad en Bagdad, general Kassem Atta.
Caótica jornada
La directora electoral a cargo, Hamid al Husseini, dijo que la culpa del caos la tienen los ministerios del Interior y de Defensa, que no enviaron listas completas. Finalmente, los soldados y policías cuyos nombres faltaban en las listas pudieron votar. Algunos efectivos se vieron obligados a cumplir con su deber cívico en las primeras horas, ya que estaban también designados a cubrir la seguridad en otros sitios. "Voté temprano con mis compañeros para poder llegar a tiempo a vigilar otro centro electoral", señaló un policía de 25 años.
Unos 19 millones de iraquíes están llamados para elegir entre 6.172 candidatos agrupados en 12 coaliciones, que se disputan los 325 escaños del Parlamento. (DPA)
Un atacante suicida con uniforme militar hizo explotar un cinturón de explosivos dentro de un local electoral en el barrio de Bab al Moasam y causó una decena de muertes. Otras cinco personas perdieron la vida cuando una granada impactó en un colegio electoral en el barrio de Al Hurriya. Decenas de heridos causó este ataque.
Suma de irregularidades
Los atentados fueron atribuidos a extremistas de Al Qaeda, pero observadores estiman que también hay motivaciones políticas en estos hechos, debido a una serie de irregularidades que se registran en el proceso electoral. Por ejemplo, en la ciudad de Mosul, norte de Irak, extremistas volaron la casa de un candidato. Nueve vecinos resultaron heridos. Por su parte, un vecero de la comisión electoral de la provincia de Nínive denunció que miembros de una unidad policial de Bagdad exigieron a otros soldados y policías otorgar sus votos a la lista de la Coalición del Estado de Derecho, del primer ministro Nuri al Maliki.
Entre tanto, miles de allegados de las fuerzas de seguridad se quejaron de que sus nombres no figuraban en el padrón electoral. Todo indica que no estaban registrados en los sitios en los que actualmente están estacionados. "Yo mismo no pude emitir mi voto porque mi nombre no figuraba en la lista", dijo el portavoz de las fuerzas de seguridad en Bagdad, general Kassem Atta.
Caótica jornada
La directora electoral a cargo, Hamid al Husseini, dijo que la culpa del caos la tienen los ministerios del Interior y de Defensa, que no enviaron listas completas. Finalmente, los soldados y policías cuyos nombres faltaban en las listas pudieron votar. Algunos efectivos se vieron obligados a cumplir con su deber cívico en las primeras horas, ya que estaban también designados a cubrir la seguridad en otros sitios. "Voté temprano con mis compañeros para poder llegar a tiempo a vigilar otro centro electoral", señaló un policía de 25 años.
Unos 19 millones de iraquíes están llamados para elegir entre 6.172 candidatos agrupados en 12 coaliciones, que se disputan los 325 escaños del Parlamento. (DPA)







