08 Abril 2003 Seguir en 
La proximidad de la Semana Santa ha aumentado las expectativas de venta de las pescaderías del centro y de los supermercados tucumanos. Los comerciantes consultados coincidieron en señalar que se espera que crezca la demanda de pescado, debido a que desde que se inició la cuaresma, notaron que los jueves y viernes, los clientes buscan más este tipo de producto.
Uno de los argumentos en favor del incremento de las ventas es que los precios no han variado desde la última suba que se registró hace poco más de dos meses. "Al final, en comparación con la carne vacuna, el pescado no resulta tan caro", afirmó Carlos Fernández, de un puesto del Mercado del Norte.
La mayoría de los tucumanos prefiere merluza, sábalo y surubí, en ese orden. El sábalo cuesta $ 3,50 el kilo, el mismo valor que hace un año. El filet, los bastones y las hamburguesas de merluza cuestan entre $ 7,80 y $ 8 el kilo. "Este producto sí ha subido un poco menos del doble respecto del año pasado", aclaró Armando Corroto, dueño de un puesto en el Mercado del Norte. "Pero no va a subir más, ni ese ni ningún pescado; salvo que ocurra algo excepcional y se corte el abastecimiento", aseguró el minorista. El surubí, en tanto, vale $ 6,5 el kilo de filet.
Expectativas
No obstante, la demanda de parte del público es menor que lo habitual para la época, según comentaron los pescaderos del mercado, quienes esperan que el repunte se produzca la próxima semana. "Desde 1992, cuando empecé a trabajar aquí, veo que cada año se vende menos pescado que el anterior. Desde esa fecha hasta ahora, las ventas deben haber bajado más de la mitad", comentó Fernández.
Pese a que la merluza lidera el gusto de los tucumanos, hay otros pescados que también se venden en filetes, se cotizan en alrededor de los $ 8 y que resultan igualmente rendidores. Por ejemplo, el atún, el pollo de mar, el pez palo, la corvina, el besugo y la brótola cuestan entre $ 8 y $ 9 el kilo. El salmón de mar, una variedad más sabrosa que la merluza, cuesta $ 7 el kilo.
"El filet de brótola tiene buena salida y es muy rico, de sabor parecido al abadejo", comparó Luis Helguera.
Aunque en menor medida, también hay demanda de pejerreyes, a $9 el kilo y de cornalitos, a $ 7 el kilo. En cambio, ya no se ve en las pescaderías el salmón rosado, que llegó a costar $ 30 el kilo.
"El día que los bonos desaparezcan, el precio del pescado va a bajar más de un 10%", pronosticó Helguera. En esto coincidió otro puestero, al señalar que los proveedores facturan el desagio de los bonos entre un 8% y un 11%.
Helguera explicó que los sábalos disponibles hoy en las pescaderías son, en general, de tamaño chico. "Antes había piezas de hasta 3 kilos, pero ahora pesan entre 2 y 2,3 kilos", indicó.
Corroto indicó que el precio del sábalo está muy atado al dólar porque en Entre Ríos se está exportando a Brasil. "Por eso también ha disminuido la cantidad de producto que antes enviaban", concluyó.
Los mariscos chilenos
El calamar está más caro que en 2002, pero mantendrá su precio. Se vendía a $5 el kilo el año pasado, en plena Semana Santa, y ahora se cotiza a $8. El precio de los mariscos, que vienen de Chile, subió con el dólar y no se consiguen a menos de $ 34 el kilo. Para hacer una paella hay que gastar $ 4 por persona, sólo en mariscos y $ 6 en total.
Uno de los argumentos en favor del incremento de las ventas es que los precios no han variado desde la última suba que se registró hace poco más de dos meses. "Al final, en comparación con la carne vacuna, el pescado no resulta tan caro", afirmó Carlos Fernández, de un puesto del Mercado del Norte.
La mayoría de los tucumanos prefiere merluza, sábalo y surubí, en ese orden. El sábalo cuesta $ 3,50 el kilo, el mismo valor que hace un año. El filet, los bastones y las hamburguesas de merluza cuestan entre $ 7,80 y $ 8 el kilo. "Este producto sí ha subido un poco menos del doble respecto del año pasado", aclaró Armando Corroto, dueño de un puesto en el Mercado del Norte. "Pero no va a subir más, ni ese ni ningún pescado; salvo que ocurra algo excepcional y se corte el abastecimiento", aseguró el minorista. El surubí, en tanto, vale $ 6,5 el kilo de filet.
Expectativas
No obstante, la demanda de parte del público es menor que lo habitual para la época, según comentaron los pescaderos del mercado, quienes esperan que el repunte se produzca la próxima semana. "Desde 1992, cuando empecé a trabajar aquí, veo que cada año se vende menos pescado que el anterior. Desde esa fecha hasta ahora, las ventas deben haber bajado más de la mitad", comentó Fernández.
Pese a que la merluza lidera el gusto de los tucumanos, hay otros pescados que también se venden en filetes, se cotizan en alrededor de los $ 8 y que resultan igualmente rendidores. Por ejemplo, el atún, el pollo de mar, el pez palo, la corvina, el besugo y la brótola cuestan entre $ 8 y $ 9 el kilo. El salmón de mar, una variedad más sabrosa que la merluza, cuesta $ 7 el kilo.
"El filet de brótola tiene buena salida y es muy rico, de sabor parecido al abadejo", comparó Luis Helguera.
Aunque en menor medida, también hay demanda de pejerreyes, a $9 el kilo y de cornalitos, a $ 7 el kilo. En cambio, ya no se ve en las pescaderías el salmón rosado, que llegó a costar $ 30 el kilo.
"El día que los bonos desaparezcan, el precio del pescado va a bajar más de un 10%", pronosticó Helguera. En esto coincidió otro puestero, al señalar que los proveedores facturan el desagio de los bonos entre un 8% y un 11%.
Helguera explicó que los sábalos disponibles hoy en las pescaderías son, en general, de tamaño chico. "Antes había piezas de hasta 3 kilos, pero ahora pesan entre 2 y 2,3 kilos", indicó.
Corroto indicó que el precio del sábalo está muy atado al dólar porque en Entre Ríos se está exportando a Brasil. "Por eso también ha disminuido la cantidad de producto que antes enviaban", concluyó.
El calamar está más caro que en 2002, pero mantendrá su precio. Se vendía a $5 el kilo el año pasado, en plena Semana Santa, y ahora se cotiza a $8. El precio de los mariscos, que vienen de Chile, subió con el dólar y no se consiguen a menos de $ 34 el kilo. Para hacer una paella hay que gastar $ 4 por persona, sólo en mariscos y $ 6 en total.







