¿Calidad educativa?
¡Qué horror que todo lo que hagamos ante tantas irregularidades es simplemente decir: "Qué horror"! Nos detengamos en el plano educativo. Nuestra presidenta acaba de afirmar que: "Volvemos a la querida y gloriosa escuela secundaria". Implícitamente aceptamos que la que tenemos hoy está funcionando mal. Está en franca crisis. Alumnos que se amontonan en febrero con hasta 11 materias; indicaciones oficiales que piden no sancionar; cuadernillos de trabajo escolar para ser realizados con los padres, no con los docentes; pedidos de más mesas de exámenes; solicitud para acrecentar el número de previas sin perder el año. Un facilismo total y hasta la recomendación de no lastimar a los alumnos en su autoestima con una calificación baja o una sanción disciplinaria. ¿Esto es calidad educativa? Los alumnos, cada vez menos preparados, menos comprometidos, más insolentes y hasta más violentos, pagan los platos rotos de una generación de adultos que han fracasado como padres, como educadores, como políticos, como comunicadores sociales. Esclavos de una televisión "basura", preso de la computadora, deambulan en un medio sin exigencias. Mejoremos la calidad del mundo adulto y los jóvenes, reflejo de sus mayores, cambiarán. Mostremos que el trabajo es salud, que el esfuerzo se premia, que la transgresión a la norma se sanciona (y esto no tiene por qué ser traumático) que hablar bien no es tan difícil, que el respeto por el otro nos hace mejor a todos, que la Justicia aún es posible. Enseñémosles, con compromiso, con idoneidad y con ética y la educación volverá a enaltecernos en un país que se llama Argentina.
María Estela López
24 de Setiembre 1.431
Concepción (Tucumán)
¿Letrinas todavía?
La falta de locales de detención mínimamente seguros y adecuados, es algo que debilita muy seriamente a la institución policial. Nadie duda que, aunque detenidos, esos hombres son seres humanos que merecen un alojamiento digno. Pero es más preocupante aún y más dañino para esa institución el deterioro de las comisarías como lugar de trabajo de las fuerzas policiales. Un alto porcentaje de las unidades del orden público carece de las mínimas condiciones de habilidad. Y mientras los autos y motos que estacionan frente a las comisarías pueden dar la sensación de que la situación va mejorando, dentro de ellas todo sigue deteriorado, lúgubre y hasta insalubre, al punto tal que la persona, que trabaja 24 horas corridas, tiene que usar letrinas para sus necesidades fisiológicas. Es duro abrazar esta profesión con verdadera vocación de servicio. Por eso compete directamente al Jefe de Policía afrontar y resolver este serio problema como muestra de su respeto, y de toda la comunidad, al trabajo policial. Mejorar las condiciones en su hábitat redundará positivamente en la tarea de prevenir ilícitos o resolverlos.
Angel Alberto Soria
24 de Setiembre 43
La Trinidad (Tucumán)
Una vergüenza
Quiero hacer un llamado a las asociaciones de beneficencias, fundaciones, al Ministerio de Salud, Gobierno o al mismo Hospital Padilla para que den un lugar digno a las familias de los internados en terapia intensiva. Es inhumano ver que aparte del sufrimiento, deban dormir tirados en el suelo, a la intemperie, con calor, lluvia, frío, si se gastan tantos millones y millones, como suelen hacernos creer. ¿Cómo no destinan algo para una sala, donde esta gente pueda permanecer? No puedo dejar de reconocer que el Padilla ha mejorado bastante tanto en lo edilicio como en su atención. Pero no se debe olvidar a las familias que allí están, meses, incluso. Y lo más importante, hablan de virus intrahospitalario, invito a permanecer un día allí y verán que sacan a los enfermos graves, en medio de toda la gente, por pasillos sucios, con polvo de escombros y sin el más mínimo cuidado para evitar el contagio. ¡Por favor! Por último quiero felicitar a LA GACETA porque estamos tomando real conocimiento del manejo político en Tucumán (sea nombramientos en ente Turismo ($ 15.000, para una empleada que nunca está en su puesto, un pago de $ 800.000 para dictar un curso de Endodoncia, etcétera) pero es una pena que todo queda en la nada, nadie da la cara. Una vergüenza.
Marta Inés Contreras
Barrio Soeme
Las Talitas (Tucumán)
Jubilación
Prendí el televisor para escuchar el tan promocionado aumento para jubilados. Al concluir el aviso de la Presidenta, pensé que se trataba de un chiste, como el de los créditos. Me jubilé hace 11 años, con un haber mensual de $ 975. A la fecha, sin el "aumento" mi asignación, sin descuentos, es de $ 1.955, que apenas alcanza al 100%. Creo que la presidenta debería postularse para ingresar al libro de récord por tener en un acto de "humor negro", la mayor audiencia.
José Arturo Gómez López
Ayacucho 441 (4° "A")
S.M. de Tucumán
Dique La Angostura
He visto con inmensa tristeza el estado lamentable en que dejaron al Dique La Angostura, prácticamente seco, cuando muchos expertos afirmaron que la reparación podía hacerse sin necesidad de vaciar el dique. Ahora espero que inicien la reparación urgente antes que se mueran todos los peces, se acabe el turismo y de paso, ya que no tiene agua, reparar las fisuras que tiene el dique que a pesar de que las autoridades provinciales las niegan, hay aseveraciones en contrario de ingenieros que participaron en la construcción de la represa. Ya que hacen 50 hagan 51 como dice el refrán popular.
Carlos Bartoletti
San Juan 559
Concepción
Absurda seguridad
Señor director: estuve el jueves a la noche aproximadamente a las 21, sentada en un bar de Yerba Buena con unas amigas cuando de pronto escuchamos y presenciamos un despliegue increíble de autos de policía y una ambulancia, todos con sus sirenas aturdidoras, todas nos sorprendimos, y preguntamos qué pasaría, y nos contestaron que traían al general Bussi del jucio que esta afrontando. Eran en total dos autos que escoltaban una ambulancia. Mi siguiente pregunta es: ¿Por qué tanto despliegue cuando llevan a una persona ya vieja y enferma que no puede escapar por razones obvias. Mientras leo, más me informo, aparte de vivir en un continuo pánico por los problemas de inseguridad que flagela al país, sin que nuestra provincia quede afuera. Los presos que se fugan de las cárceles, asesinatos, robos y más asaltos que no dudo que toda familia en Tucumán no haya tenido algunas de estas terribles vivencias.
Eugenia Paz
San Martín y San Luis
Yerba Buena
Ariel Ramírez
La muerte de Ariel Ramírez, al que cariñosamente llamábamos tío, me lleva a contar para que los lectores compartan, una vieja y simpática historia familiar. El solía pasar largas temporadas en Simoca, invitado por los Mothe. Corría el año 1945 cuando una tarde, estando allí, recibió una carta en la que su novia le manifestaba su desamor. Esperando la hora del té, Ariel Ramírez se sentó en el piano, que actualmente sigue ocupando el mismo lugar, y ensayó la melodía de una zamba. Mi madre, Graciela Mothe, que estaba cerca le dijo: "Ariel, que "tristecita" me parece". Nadie imaginó, mucho menos ella, que esa canción pasaría a ser no sólo una de las más conocidas de su autoría, sino también un ícono del cancionero folclórico argentino.
María Beatriz Abregú Mothe
Corrientes 492
S. M. de Tucumán
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