Lavagna elogió la baja de los déficit provinciales

En un articulo especial para LA GACETA, el jefe de Hacienda afirmó que la sustitución de las importaciones impactó en la actividad regional, especialmente en PyME.

CONTINUIDAD. Lavagna quiere que se mantenga el rumbo económico.
CONTINUIDAD. Lavagna quiere que se mantenga el rumbo económico.
07 Abril 2003
"La Argentina que encontrará el Presidente que asuma el próximo 25 de mayo será bien distinta de la de un año atrás. La encontrará normalizada, estabilizada y en franca recuperación económica, lo cual no quiere decir que sea un paraíso. Es obvio que los graves problemas estructurales acumulados durante al menos el último cuarto de siglo estarán presentes", sostuvo con optimismo el ministro de Economía de la Nación, Roberto Lavagna en un artículo para LA GACETA.

- ¿Cómo acompañaron las provincias esta recuperación?
- En el camino hasta esta situación, ostensiblemente mejor que la de un año atrás, el comportamiento de las provincias -globalmente- ha sido el adecuado. Las provincias han sido -injustamente- objeto de críticas feroces de todos los gobiernos de los últimos años. Sin embargo ni en el pasado han sido responsables de, por ejemplo, los desórdenes fiscales, ni han eludido este año los esfuerzos. Gran parte de las provincias ha iniciado procesos de ordenamiento, favorecidas por la decisión del Gobierno central de canjear y de asumir deudas provinciales por unos 26.000 millones de dólares, incrementar los recursos coparticipados, pagar deudas acumuladas e interrumpir el cobro de impuestos con bonos que no podían ser coparticipados.

- ¿Cómo se comportó el déficit de las provincias?
- En 2002, el conjunto de las provincias tuvo un déficit de sólo $ 1.350 millones, el más bajo de los últimos cinco años, un 79% menor que el de 2001. Un total de 12 provincias tuvieron superávit fiscal -cuando el año inmediato anterior sólo una lo había logrado- y muchas otras redujeron sus déficit entre el 45% y el 80%. Todas juntas tuvieron equilibrio fiscal primario (antes de pagos de deuda) por encima de todas las previsiones del FMI.

- ¿A qué atribuye estos ahorros?
- En un gesto que demuestra la comprensión de la situación alcanzada por las provincias, gran parte de los gobiernos y de sus parlamentos se adhirieron al Programa de Financiamiento Ordenado que compromete para este año una reducción adicional del 58% del déficit de ese conjunto. Los Estados signatarios representan en conjunto el 80% del déficit consolidado.

- ¿Cómo explica esta comprensión de parte de los gobiernos provinciales?
-Probablemente, por el hecho de que los efectos de la recuperación fueron percibidos primero en el interior del país. El proceso de sustitución de importaciones, uno de los impulsores de la recuperación económica, impacta especialmente en economías regionales, sectores y PyME del interior. También repercuten en las provincias los niveles récord alcanzados por el sector agropecuario, beneficiado por la devaluación y por la coyuntura internacional de precios que mejoró considerablemente la rentabilidad de sus exportaciones. Todo esto se hace evidente, por ejemplo, en el desendeudamiento que muchos productores han tenido con el sector financiero. Esta situación no es mencionada por la dirigencia que, como en otros sectores está tan disociada de las bases a las que dice representar.

- ¿Considera que todavía subsisten diferencias importantes entre las provincias grandes y las pequeñas?
- Creo que la Argentina debe apreciarse en una magnitud global, la Capital Federal, el Gran Buenos Aires, las grandes y las pequeñas provincias son una unidad afectada por un problema común, una rémora que el barco arrastra hace muchos años y de la que hoy está en mejores condiciones de desprenderse. El esfuerzo necesario para lograrlo todavía es mayúsculo. No hay milagro posible, ni deben creerse consignas electorales que hablan de pasados recientes supuestamente venturosos y que prometen soluciones mágicas e inmediatas para problemas también supuestamente creados en los tres últimos años.

- ¿Podrá decir "misión cumplida" al finalizar este Gobierno?
- El 25 de mayo, el esfuerzo correspondiente a este Gobierno de transición para cumplir los compromisos adquiridos habrá sido realizado; es de desear que el gobierno que llegue lo continúe, y que el trabajo sostenido en el tiempo permita lograr tasas de crecimiento constantes que posibiliten dejar atrás tanta frustración.

- ¿Qué debería hacer el próximo gobierno?
- Estoy convencido de que con seriedad, con esfuerzos justamente repartidos, con trabajo duro, tenemos todo lo que hace falta para conseguir lo que nuestro pueblo se merece.

"Mi sucesor tendrá mayor libertad"


"Los actuales indicadores apuntan en el sentido conveniente", sostuvo el ministro Roberto Lavagna. Según el funcionario, la actividad y la inversión crecen; la desocupación baja; la inflación está controlada en niveles bajos, muy lejos de la hiperinflación que tantos pronosticaban, y el tipo de cambio está en un nivel compatible con el propósito de hacer una Argentina productiva e integrada al comercio mundial.
"Pero más que eso, el próximo presidente y mi sucesor en el Ministerio de Economía se encontrarán con un valor imprescindible para garantizar la gobernabilidad: el de los grados de libertad o, más simplemente, los márgenes de maniobra que tendrán para planificar y ejecutar políticas económicas. Nos hubiera gustado tener esos grados de libertad hace un año", dijo.
Lavagna comentó que ha enfatizado, ante interlocutores nacionales y extranjeros, que la actual debe ser la mejor de las últimas cuatro transiciones presidenciales. "Tenemos la oportunidad, como pocas veces se ha dado, de poder afrontar las soluciones a los problemas estructurales que traban el desarrollo de un país que tiene recursos naturales y humanos para volver a ubicarse entre los de avanzada", subrayó.
El funcionario recordó que la transición de 1989 se desarrolló en medio de la hiperinflación, con un alto nivel de conflictividad social; la de 1999 en un contexto de recesión, elevado desempleo y descontrol de las cuentas públicas; y la de 2001 se produjo en circunstancias inéditas, en medio de una crisis institucional sin precedentes y del colapso del sistema financiero.

Compensarán las pérdidas de los bancos
"El sistema financiero se encuentra virtualmente normalizado. En los últimos seis meses las entidades no pidieron asistencia por redescuentos al Banco Central y se puede verificar que tienen hoy altos niveles de liquidez", señaló el ministro Roberto Lavagna. Destacó que se logró diseñar una fórmula apropiada, que garantiza la devolución en moneda de origen y protege la propiedad privada. "Hoy el 100% de los depósitos es -como debe ser en un sistema financiero normal- totalmente libre", agregó.
"Es necesario, para cerrar el capítulo que derivó en el colapso financiero de 2001, que el Estado otorgue las debidas compensaciones por pérdidas que no son atribuibles a la responsabilidad de los bancos, sino a decisiones asimétricas de los Poderes Ejecutivo y Judicial respecto de activos y pasivos", remarcó.

DEFINICIONES MIRANDO AL FUTURO

En los próximos 35 días hábiles se logrará una mayor aplicación al crédito de la creciente liquidez del sistema financiero y se concretará la unificación monetaria mediante el rescate de los bonos provinciales.
Los avances responden al diseño de una política económica que puso en práctica determinadas medidas e impidió que prosperaran propuestas inconvenientes.
Se adoptó un comportamiento fiscal "duro", orientado a registrar este año un superávit primario de 2,5% del PBI; un control monetario estricto, que detuvo la expansión monetaria y una política financiera que respetó las decisiones voluntarias de los ahorristas, pero intervino con Lebac para regular excesos de liquidez.
Se rechazaron los controles de precios; un tipo de cambio fijo y un bono compulsivo para los ahorristas.
Se dijo "no" a todo beneficio o prebenda sectorial.

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