05 Abril 2003 Seguir en 
El dirigente Roberto Palina resultó designado secretario general de Fotia por tercer período consecutivo, y ocupará este cargo durante los próximos cuatro años, según lo determinó ayer el congreso de la organización gremial realizado en Concepción.La convocatoria contó con la presencia de 31 gremios azucareros acreditados presentes y 35 delegados congresales.
Palina representó a la lista única "Azul y blanca", integrada por los nuevos secretarios general adjunto, Andrés Galván (ingenio Concepción); adjunto, Luis González; gremial, Jorge Osores; de actas, Hugo Ibarra; de finanzas, Angel Abregú; de acción social, René Concha, de prensa y propaganda, César Brito; de relaciones públicas, Juan Carlos Gómez, y de vivienda, cultura, turismo y deportes, Rufino Jerez.
Palina sostuvo que el objetivo de su primer mandato en Fotia era lograr que no se cerrarán más ingenios, lo cual se consiguió. En el segundo período se propuso trabajar para erradicar a los aventureros que arrendaban fábricas para luego abandonar la actividad sin pagar a los trabajadores. "Esta meta también se alcanzó, porque ingresaron al sector empresas solventes como Arcor, Atanor, el grupo Guerrero y los propietarios de los ingenios La Florida y Ñuñorco", apuntó.
El dirigente se fijó varias consignas para la etapa que inicia. "Con la ley de protección arancelaria hay previsibilidad en la actividad. Vamos a impulsar que se cumpla con las normas de seguridad e higiene en los lugares de trabajo, y una revisión del convenio en cuanto a las tareas de los trabajadores", indicó. Sobre este último aspecto, explicó que hay categorías que no existen, como los "muleros" o los "maquinistas de zorras", o algunas que eran menores en otros tiempos y que hoy tienen gran relevancia. "Este cambio significaría una reivindicación y una mejora en los salarios", agregó.
La dirigencia de Fotia también se propone ser más severa en las inspecciones de las tareas que se desarrollan en los surcos. "Ahora, con la estabilidad que logró la actividad, los cañeros no pueden argumentar que les es imposible pagar el básico o contratar a empleados en negro", dijo Palina.
Viejas mañas
Según el titular de la central obrera, se nota mayor seriedad entre los empresarios azucareros. "Esta nueva camada presenta patrones más serios, que dialogan más con Fotia, y eso se nota en el bajo nivel de conflictos de los últimos años", añadió. "Sólo queda un industrial con las viejas mañas, que a una misma empresa la llamaba Azucarera Independencia, luego Compañía Alimenticia y ahora Dulces del Norte. Nos sorprende que la DGI no investigue a Eduardo Estofán, quien es dueño de los ingenios más conflictivos: Santa Rosa, La Trinidad y La Corona", concluyó.
Palina representó a la lista única "Azul y blanca", integrada por los nuevos secretarios general adjunto, Andrés Galván (ingenio Concepción); adjunto, Luis González; gremial, Jorge Osores; de actas, Hugo Ibarra; de finanzas, Angel Abregú; de acción social, René Concha, de prensa y propaganda, César Brito; de relaciones públicas, Juan Carlos Gómez, y de vivienda, cultura, turismo y deportes, Rufino Jerez.
Palina sostuvo que el objetivo de su primer mandato en Fotia era lograr que no se cerrarán más ingenios, lo cual se consiguió. En el segundo período se propuso trabajar para erradicar a los aventureros que arrendaban fábricas para luego abandonar la actividad sin pagar a los trabajadores. "Esta meta también se alcanzó, porque ingresaron al sector empresas solventes como Arcor, Atanor, el grupo Guerrero y los propietarios de los ingenios La Florida y Ñuñorco", apuntó.
El dirigente se fijó varias consignas para la etapa que inicia. "Con la ley de protección arancelaria hay previsibilidad en la actividad. Vamos a impulsar que se cumpla con las normas de seguridad e higiene en los lugares de trabajo, y una revisión del convenio en cuanto a las tareas de los trabajadores", indicó. Sobre este último aspecto, explicó que hay categorías que no existen, como los "muleros" o los "maquinistas de zorras", o algunas que eran menores en otros tiempos y que hoy tienen gran relevancia. "Este cambio significaría una reivindicación y una mejora en los salarios", agregó.
La dirigencia de Fotia también se propone ser más severa en las inspecciones de las tareas que se desarrollan en los surcos. "Ahora, con la estabilidad que logró la actividad, los cañeros no pueden argumentar que les es imposible pagar el básico o contratar a empleados en negro", dijo Palina.
Viejas mañas
Según el titular de la central obrera, se nota mayor seriedad entre los empresarios azucareros. "Esta nueva camada presenta patrones más serios, que dialogan más con Fotia, y eso se nota en el bajo nivel de conflictos de los últimos años", añadió. "Sólo queda un industrial con las viejas mañas, que a una misma empresa la llamaba Azucarera Independencia, luego Compañía Alimenticia y ahora Dulces del Norte. Nos sorprende que la DGI no investigue a Eduardo Estofán, quien es dueño de los ingenios más conflictivos: Santa Rosa, La Trinidad y La Corona", concluyó.







