03 Febrero 2010 Seguir en 
Mientras la fiscala Adriana Reinoso Cuello trabaja en la elevación a juicio por la trágica muerte de la médica Cecilia Reales, el único imputado en el marco de la causa, Agustín Troncoso, de 18 años, sigue bajo la órbita de la Justicia de Menores. No puede conducir vehículos ni concurrir a eventos sociales, entre otras actividades. "Mi cliente continúa bajo el régimen de medidas tutelares; está estudiando, y siempre se presenta cuando se lo cita", explicó el defensor del muchacho, Luis Acosta. Sin embargo, el representante legal de la familia Reales, Jorge Lobo Aragón, afirmó que el joven no está respetando lo dispuesto por el juez de Menores, Raúl Ruiz. "Nos preocupa mucho esta situación", remarcó el abogado.
En el ámbito penal, la fiscala Reinoso Cuello está ultimando detalles para cerrar la investigación, según le confiaron fuentes judiciales a LA GACETA. "Las últimas pericias, realizadas en diciembre, están siendo anexadas al expediente. Solamente falta que se resuelva sobre el actor civil (al ser menor el imputado, no hay querellante en la causa penal). Luego, probablemente se solicite la elevación a juicio", indicaron fuentes cercanas a la pesquisa.
Como tenía 17 años cuando se produjo el siniestro, Troncoso, que está imputado de homicidio culposo, sigue a disposición del juez Ruiz. El año pasado, semanas después de la tragedia, el magistrado ordenó una serie de medidas tutelares que deben ser respetadas a rajatabla por el muchacho. Entre ellas, se dispuso la baja de su carnet de conducir hasta que cumpla los 21 años. Además, debe realizar tareas comunitarias en el instituto San Benito y no puede concurrir a reuniones sociales hasta ser mayor de edad, entre otras instrucciones. "Esto no tiene precedentes en la Justicia tucumana", indicó Lobo Aragón.
Según el dictamen de Ruiz, el chico debe hacer un tratamiento psicológico junto con sus padres. Cada 30 días, el magistrado debe recibir un informe sobre la conducta del chico. "Se advierte que, en caso de que el menor no cumpla con algunas de las medidas (...), se revocará la entrega provisoria y se dispondrá su alojamiento en un establecimiento acorde a su edad", reza el oficio firmado por Ruiz.
"El chico se presenta cada vez que el juez lo cita, y se está evaluando la marcha del tratamiento tutelar", remarcó Acosta.
En caso de que la causa llegue a juicio, como el imputado tenía más de 16 años cuando se produjo el hecho, será juzgado por una cámara penal ordinaria. Si el dictamen de la sala es condenatorio, según la legislación vigente, la causa pasará nuevamente a manos del juez Ruiz. Desde el momento que reciba el expediente, el magistrado tiene un año para resolver sobre la pena que, en ese caso, deba purgar. Incluso, el juez puede resolver que no vaya a prisión.
En el ámbito penal, la fiscala Reinoso Cuello está ultimando detalles para cerrar la investigación, según le confiaron fuentes judiciales a LA GACETA. "Las últimas pericias, realizadas en diciembre, están siendo anexadas al expediente. Solamente falta que se resuelva sobre el actor civil (al ser menor el imputado, no hay querellante en la causa penal). Luego, probablemente se solicite la elevación a juicio", indicaron fuentes cercanas a la pesquisa.
Como tenía 17 años cuando se produjo el siniestro, Troncoso, que está imputado de homicidio culposo, sigue a disposición del juez Ruiz. El año pasado, semanas después de la tragedia, el magistrado ordenó una serie de medidas tutelares que deben ser respetadas a rajatabla por el muchacho. Entre ellas, se dispuso la baja de su carnet de conducir hasta que cumpla los 21 años. Además, debe realizar tareas comunitarias en el instituto San Benito y no puede concurrir a reuniones sociales hasta ser mayor de edad, entre otras instrucciones. "Esto no tiene precedentes en la Justicia tucumana", indicó Lobo Aragón.
Según el dictamen de Ruiz, el chico debe hacer un tratamiento psicológico junto con sus padres. Cada 30 días, el magistrado debe recibir un informe sobre la conducta del chico. "Se advierte que, en caso de que el menor no cumpla con algunas de las medidas (...), se revocará la entrega provisoria y se dispondrá su alojamiento en un establecimiento acorde a su edad", reza el oficio firmado por Ruiz.
"El chico se presenta cada vez que el juez lo cita, y se está evaluando la marcha del tratamiento tutelar", remarcó Acosta.
En caso de que la causa llegue a juicio, como el imputado tenía más de 16 años cuando se produjo el hecho, será juzgado por una cámara penal ordinaria. Si el dictamen de la sala es condenatorio, según la legislación vigente, la causa pasará nuevamente a manos del juez Ruiz. Desde el momento que reciba el expediente, el magistrado tiene un año para resolver sobre la pena que, en ese caso, deba purgar. Incluso, el juez puede resolver que no vaya a prisión.
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