03 Febrero 2010 Seguir en 
¿Y el retranqueo?
En exactamente una cuadra (24 de Septiembre al 700 y al 800, acera Norte) se están construyendo dos edificios en altura, que a los que transitamos con frecuencia por el centro de la ciudad nos confunden. En uno de ellos, el que está próximo a calle Maipú, y a pesar de ser un terreno con poco fondo, han respetado el retranqueo establecido por una ordenanza de un visionario intendente en la década de los 60. En la otra cuadra, cerca de calle Junín, se construye otro edificio ignorando dicha ordenanza y sin respetar el retranqueo, lo cual sería el fin de tan ansiado proyecto. Al intendente y a los concejales les quiero recordar que una de las pocas posibilidades de progreso que le quedan a la ciudad en el futuro es la materialización de esta importante vía de comunicación vehicular Oeste-Este, que vincula el cerro con el río. Por favor, no sumemos una nueva frustración a nuestra querida y vapuleada ciudad. No permitan que en el futuro se los sindique como los culpables de que este gran proyecto ya comenzado no se pueda concluir. Los numerosos edificios ya construídos, que cumplieron con esta ordenanza, quedarán como testigos acusadores de la incapacidad y despreocupación de los actuales funcionarios, que no supieron darle continuidad a tan importante iniciativa.
Avelino Raúl San Martín
Bocatormentas tapadas
En la esquina de avenida del Líobano y Perú, cada vez que hay tormenta se inunda toda la zona. Los vecinos pedimos encarecidamente que limpien las bocatormentas, tapadas de basura y arena que arrastra el agua cada vez que llueve, ya que es un foco infeccioso que produce mal olor einvasión de moscas y otros insectos dañinos para nuestra salud. Pagamos nuestros impuestos y tenemos el derecho como ciudadanos a vivir dignamente sin tener estos inconvenientes, ya que hay una empresa dedicada a este tipo de mantenimiento. Espero que tengamos una pronta solución.
Patricia Fernández
El mejor regalo
Cuenta la leyenda sobre los deseos de Alejandro Magno para su funeral: que su ataúd fuese llevado en hombros y transportado por los mejores médicos de la época; que los tesoros que había conquistado (plata, oro, piedras preciosas), fueran esparcidos por el camino hasta su tumba, y... que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd a la vista de todos. Uno de sus generales, asombrado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuáles eran las razones. Así le explicó: "Quiero que los más inminentes médicos carguen mi ataúd para así mostrar que ellos no tienen ante la muerte, el poder de curar; quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados aquí permanecen; quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos, cuando se nos termina el más valioso tesoro que es "el tiempo". Y agregó que: "el tiempo es el tesoro más valioso que tenemos porque es limitado. Podemos producir más dinero, pero no más tiempo. Al morir nada material te llevas, sólo te llevarás las buenas acciones que supiste realizar. Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida". En conclusión: "El mejor regalo que le puedes dar a alguien... es tu tiempo".
Ana María Ferrari
Santiago del Estero 1.517
S.M. de Tucumán
Certificado
Hace dos meses concurrí a la dependencia de la secretaría de Planeamiento en avenida Alem para un trámite de jubilación y obtener un certificado sobre discapacidad. me atendió la secretaria del encargado, un ingeniero agrónomo. después de hacer una larga cola junto a mujeres embarazadas y ancianos, logré entrevistarme con el encargado. El hombre no conocía dónde se inicia ninguno de estos trámites y delegó todo en su secretaria. Siendo ingeniero agrónomo, ¿no debería estar en un área de reforestación, arbolado urbano o algo similar, y no en un área de tipo social?
Ramón Gustavo Sánchez
Av Mitre 2.244
S.M. de Tucumán
Tomas Eloy (I)
El fallecimiento del escritor y periodista Tomás Eloy Martínez constituye una pérdida enorme para las letras y el periodismo nacional. Sus libros, sus escritos, sus artículos, forman ya parte del patrimonio cultural de este país. Tuvimos la inmensa fortuna que Tomás fuera tucumano. Y que, además, su vida y sus acciones lo hayan hecho un hijo ilustre de esta tierra. Nada ni nadie podrá quitarle ese reconocimiento que todos los tucumanos le debemos. Pero no sólo fue un gran escritor y periodista. Fue un intelectual comprometido con su tiempo y con la historia. Voltaire dijo, con no poca razón, que "todo en la vida podría resumirse al hecho de tener coraje". Tomás lo tuvo porque dijo y escribió lo que pensaba en el momento en que lo tenía que decir. No después, cuando es más fácil y el tiempo ofrece una mejor perspectiva y también un peligro menor. Tomás Eloy Martínez es un ejemplo para la presente generación y para las futuras. Sepamos, en la tristeza que nos colma, celebrar su vida. Tucumán te agradece, Tomás.
Carlos María Alsina
Tomas Eloy (II)
Era maravilloso para mí ver, como tucumano, la admiración que Don Tomás Eloy Martínez despertaba en sus colegas. Sólo quisiera contar una anécdota que me ocurrió en una presentación en la que coincidían Don Tomás y Don Gabriel García Márquez, en Bogotá. Yo no podía ocultar mi admiración por este último, por estar al lado del premio Nobel de Literatura, compartiendo un evento internacional y hablando de mi tierra, Tucumán, con el Nobel. García Márquez me dijo -con una humildad que solo tienen los elegidos- que él admiraba a su viejo amigo Don Tomás Eloy Martínez, y que muchas veces le pedía que mirara sus escritos antes de ser publicados; lo hacía, me dijo, sólo para tener la opinión de uno de los mejores escritores del mundo. Tomás Eloy Martínez ha construido una obra que tanto The New York Times como la London Review of Books consideran "el fenómeno literario más importante de América Latina desde 'Cien años de Soledad', de García Márquez".
Raúl Núñez
Carta a un ladrón
¡Hola motoarrebatador!¿En qué rincón estás escondido? El otro día te fue lindo con el arrebato de una cartera en la esquina de Santa Fe y Monteagudo... casi le arrancás el dedo y el brazo a esa chica que estaba con el novio... decí que anda bien la motito negra con asiento blanco que tenés, que casi te agarró el novio. Me imagino que ya redujiste el celular, el estéreo, las tarjetas y otras pertenencias que había en la cartera y con tus amigos te repartiste el botín. Eh, cambiate la gorra blanca. Blanqueá tu mente. ¿Sabés? Yo te salvé varias veces a vos, a tu viejo, a tus amigos; me puse de tu lado diciéndole a los policías que no maltraten a los que son como vos; les dije que vos sos buenito, que la causa de que vos seas delincuente es de la misma sociedad que te margina; pero ahora tu actitud me hace pensar lo contrario. Porque esa jovencita a la que le robaste la cartera y la arrastraste a los tirones por la vereda es mi hija, que el único daño que hizo fue estudiar toda su vida y recibirse con mucho sacrificio de odontóloga. Llorando me decía "dejá, papá, no hagás nada; eso le va a servir de remedio". Yo sé que esto no te conmueve, vos sos de la calle y ya estarás planeando el próximo golpe. Lo que sí debo agradecerte es que no le hayás dado un tiro en la cabeza. ¡Gracias, señor ladrón! Siga usted tranquilo, total está en tierra de nadie. Nosotros seguiremos rezando y confiando en Dios.
Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180
Barrio 20 de Junio
S.M. de Tucumán
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