A los 54 años, Mel Gibson quiere seguir siendo un héroe de acción

Después de siete años, vuelve a protagonizar un filme. Aventuras y acción en "Al límite", otra promesa de taquilla.

02 Febrero 2010
MADRID.- Han pasado más de siete años desde la última vez que Mel Gibson se puso frente a las cámaras, y ahora regresa protagonizando "Al límite", un thriller al más puro estilo de las sagas que lo lanzaron a la fama. "Creo que sigo moviéndome bastante bien, me mantengo en forma", dijo el actor de "Arma mortal" y "Mad Max", que acaba de cumplir 54 años, durante la presentación del filme en Madrid.
Dirigida por Martin Campbell ("Casino Royale"), "Al límite" ("The Edge of Darkness") es una adaptación de la miniserie homónima de la BBC, que obtuvo un gran éxito a mediados de los 80.
En ella Gibson da vida a un veterano detective de homicidios que, destrozado tras el asesinato de su hija (Bojana Novakovic, "Arrástrame al infierno"), se sumerge en un mundo de oscuros manejos corporativos y connivencia gubernamental intentando arrojar luz no sólo sobre la muerte de su única hija, sino sobre quién era ella realmente.
"Hace siete años decidí dejar de actuar porque me sentía sin ideas", dijo Gibson. "Después de 30 años haciendo lo mismo, uno se siente un poco trasnochado", señaló el actor, que se disculpó varias veces ante los medios por la falta de locuacidad que le genera el jet lag. "Soy un mal viajero", reconoció.
Después de leer el guión de William Monahan (ganador de un Oscar por "Infiltrados") y Andrew Bovell (premiado en San Sebastián por "Blessed"), Gibson sintió que "era el momento" de volver a la actuación.
"Yo era fan de la serie en los 80, era una de las pocas cosas que veía en televisión", declaró. Además, en su decisión también influyó que tras las cámaras estuviera Campbell, que fue quien dirigió la miniserie premiada con seis BAFTA. "Si no hubiera estado él, lo habría pensado dos veces", señaló.
Reflexionando sobre la actuación, Gibson sostuvo que lo fundamental es que el trabajo de uno sea creíble. "Yo espero tres cosas: lo primero, que sea válido, es decir, que entretenga. Si además de entretener, educa, mucho mejor. Y si además consigue elevar el espíritu de la gente, mejor aún", aclaró.
Es que la experiencia es lo que vale y, tras su exitosa trayectoria como realizador, el ganador de dos Oscar por "Corazón valiente" (mejor película y mejor dirección) afirmó que ahora siente "mucha más empatía" cuando se pone a las órdenes de un cineasta.
"Uno empieza a entender qué líneas dividen a actores y directores", dijo Gibson, que debutó como realizador en 1993 con "El hombre sin rostro" y ha dirigido además "La pasión de Cristo" y "Apocalypto".
"Cuando dirigí me di cuenta de que si alguien tiene una buena idea, hay que saber 'robarla', hacerla tuya", señaló, explicando que el director no es el único que puede tener buenas ideas. Y eso mismo lo aplica a la hora de actuar, aunque "siempre respetando la visión del realizador".
En este sentido, aunque confesó que dirigir es "más interesante" y le "llena mucho más", actuar también es una forma de "darse un respiro".
Por ahora, ya tiene varios proyectos entre manos: un filme sobre vikingos, para el que contará con Leonardo DiCaprio, y la producción de una película mexicana que recientemente generó polémica al causar la reubicación de varios cientos de presos del penal de Ignacio Allende, en Veracruz, donde en 2006 filmó "Apocalypto".
"Al límite" se estrenó el viernes en las salas estadounidenses, donde este fin de semana fue la segunda más taquillera, después de la hasta ahora imbatible "Avatar". (DPA)

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