La elección es también una oportunidad

En el sector financiero, en realidad, hubo crédito pero a tasas insoportables e incompatibles con la convertibilidad.

06 Abril 2003
La esperanza de la población frente a las elecciones -usualmente- tiende a mejorar, aunque ahora se descrea de las instituciones, porque no están defendiendo los derechos ni las garantías de los ciudadanos.
De lo sucedido en la última decada, no hay coincidencia de los dirigentes, pero sí datos reales, como el tipo de cambio falso que dibujó una riqueza insostenible, ahora en busca del nivel real de mercado a los activos.
En el sector financiero, en realidad, hubo crédito pero a tasas insoportables e incompatibles con la convertibilidad, y manipuladas, por un mercado cautivo de bancos en pocas manos, y que registraron numerales inexistentes.
Asi les fue, como en otros países, con fuerte regulación a las entidades y sus graves consecuencias. Hoy las sufre Japón, y pronto Alemania. A su vez, aranceles discrecionales, por la fuerte presión de los lobbies que gozan de privilegios, frenaron la productividad. También el ingreso de dólares y moneda fuerte, por la emisión salvaje de títulos que reemplazó a la de billetes, fue dañina, pero financió el eterno déficit. De ese modo resultó inevitable que el endeudamiento del estado, con la constante refinanciación, no podia terminar de otro modo: el default.

Una división
Lo ocurrido divide a los argentinos, y esto se reflejará en la elección. La percepción es de una transformación incompleta, con avances concretos en la desregulación de la economía, pero sin bases éticas, ni morales. Por eso el cuestionamiento a las instituciones, que no protegen ni defienden a los ciudadanos por igual. Esto deformó las ideas liberales, a través de una caricatura a sus ideales. Lo que es una enorme injusticia con los auténticos principios de la libertad con propiedad privada.
Es preciso recordar, que siempre en la historia argentina los periodos de prosperidad y reparto de la riqueza, fueron durante los ciclos de apertura y mejor inserción en el mundo. La nación como sociedad abierta; que favoreció la inmigración, alentó la inversión en todo el territorio, y fue la mejor y única manera de crecer.
Ahora, la tentación nacionalista, trae el riesgo de cerrar el pais, lo que sería un atraso de graves consecuencias. Como el impacto, de los que aún no quieren al sistema de libertad con mercado. Reflejado desde adentro, por algunos malos empresarios, que malversan las buenas ideas. En estos tiempos, se los vió actuar como logreros del rendimiento por sí mismo, sin convicción, ni principios, tampoco austeridad, ni testimonio. Lo que no sirve para el verdadero capitalismo, con ética en los negocios, y único vencedor de la miseria.

Los mercados
Durante marzo las acciones cayeron, y el dólar perdió frente al peso. Hubo buenos rindes en plazo fijo, Lebac y Bonos. En la semana, el lunes fue negro en las Bolsas y luego calma, mientras los inversores siguen ansiosos por la elección y la guerra afuera, que aún sostienen tanta incertidumbre.

Tamaño texto
Comentarios