02 Abril 2003 Seguir en 
La ley nacional que establece aranceles fijos a la importación de azúcar fue un golpe mortal a las verdaderas intenciones de Brasil para con la Argentina, su principal socio en el Mercosur.
Por un lado, el ministro de Agricultura brasileño, Roberto Rodrigues, considera que la norma argentina perturba la negociación del ingreso del azúcar brasileño en la Unión Europea o los Estados Unidos. "Fue una actitud unilateral, que produce malestar en las negociaciones del Mercosur", dijo respecto de la ley de protección. Pero por otra parte, evidencia el propósito que parece desvelar a los productores y a los funcionarios del país vecino: vender azúcar de Brasil en la Argentina. Según un artículo publicado ayer por el diario "La Nación", Rodrigues sugirió una solución para el azúcar (único producto que aún no tiene un cronograma de reducción de aranceles dentro del Mercosur). "Que Brasil venda su azúcar en la Argentina y que la Argentina (en lugar de producir azúcar) haga alcohol con su caña. Nosotros les compraríamos el alcohol", propuso.
El afán por quedarse con el mercado azucarero argentino lleva a los brasileños a idear sacrificios magníficos, como el que quedó puesto de manifiesto en otra propuesta de Rodrigues. "Este año Brasil va a producir 4,5 millones de toneladas de trigo, 1,5 millón más que el año pasado, que no importaremos de la Argentina. En una conversación armónica podemos ofrecer no producir los tres millones de toneladas restantes, pero le pediríamos a la Argentina que importe nuestro azúcar", señaló.
Restricciones
El ministro sostuvo que el proyecto que se discute en el Congreso brasileño para poner un arancel del 20% para los productos que contengan azúcar argentino tiene posibilidades de prosperar. De ser así, serían afectadas exportaciones argentinas por más de 50 millones de dólares. Rodrigues señaló que habrá espacio para renegociar el tema azúcar cuando el sucesor de Eduardo Duhalde se instale en la Casa Rosada, de acuerdo con una información publicada por el matutino porteño "El Cronista". El funcionario brasileño negó que su gobierno aún conceda subsidios a sus productores de azúcar. "Hubo en el pasado, pero ya no hay más. Hasta el año pasado había un subsidio para el azúcar del nordeste, pero en este momento no hay subsidios", apuntó. Los azucareros argentinos aseguran que Brasil mantiene desde hace años el Programa Proalcohol, gracias al cual los ingenios de ese país destinan la mitad de la caña de azúcar a fabricar alcohol combustible y la otra mitad a fabricar azúcar.Rodrigues destacó que, como el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva considera al Mercosur una prioridad, Brasil continuará en las negociaciones. "Lo hará aun con este obstáculo adicional impuesto por la Argentina", señaló.
Por un lado, el ministro de Agricultura brasileño, Roberto Rodrigues, considera que la norma argentina perturba la negociación del ingreso del azúcar brasileño en la Unión Europea o los Estados Unidos. "Fue una actitud unilateral, que produce malestar en las negociaciones del Mercosur", dijo respecto de la ley de protección. Pero por otra parte, evidencia el propósito que parece desvelar a los productores y a los funcionarios del país vecino: vender azúcar de Brasil en la Argentina. Según un artículo publicado ayer por el diario "La Nación", Rodrigues sugirió una solución para el azúcar (único producto que aún no tiene un cronograma de reducción de aranceles dentro del Mercosur). "Que Brasil venda su azúcar en la Argentina y que la Argentina (en lugar de producir azúcar) haga alcohol con su caña. Nosotros les compraríamos el alcohol", propuso.
El afán por quedarse con el mercado azucarero argentino lleva a los brasileños a idear sacrificios magníficos, como el que quedó puesto de manifiesto en otra propuesta de Rodrigues. "Este año Brasil va a producir 4,5 millones de toneladas de trigo, 1,5 millón más que el año pasado, que no importaremos de la Argentina. En una conversación armónica podemos ofrecer no producir los tres millones de toneladas restantes, pero le pediríamos a la Argentina que importe nuestro azúcar", señaló.
Restricciones
El ministro sostuvo que el proyecto que se discute en el Congreso brasileño para poner un arancel del 20% para los productos que contengan azúcar argentino tiene posibilidades de prosperar. De ser así, serían afectadas exportaciones argentinas por más de 50 millones de dólares. Rodrigues señaló que habrá espacio para renegociar el tema azúcar cuando el sucesor de Eduardo Duhalde se instale en la Casa Rosada, de acuerdo con una información publicada por el matutino porteño "El Cronista". El funcionario brasileño negó que su gobierno aún conceda subsidios a sus productores de azúcar. "Hubo en el pasado, pero ya no hay más. Hasta el año pasado había un subsidio para el azúcar del nordeste, pero en este momento no hay subsidios", apuntó. Los azucareros argentinos aseguran que Brasil mantiene desde hace años el Programa Proalcohol, gracias al cual los ingenios de ese país destinan la mitad de la caña de azúcar a fabricar alcohol combustible y la otra mitad a fabricar azúcar.Rodrigues destacó que, como el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva considera al Mercosur una prioridad, Brasil continuará en las negociaciones. "Lo hará aun con este obstáculo adicional impuesto por la Argentina", señaló.







