La víctima de Polanski quiere abandonar el caso

UN DELITO VIEJO. La chica, hoy de 46 años, no quiere la persecución mediática.
UN DELITO VIEJO. La chica, hoy de 46 años, no quiere la persecución mediática.
27 Octubre 2009
LOS ANGELES.- "Déjenla en paz". Así de tajante es la petición que ha presentado el abogado de Samantha Geimer -la mujer presuntamente violada por Roman Polanski hace tres décadas-, quien ha visto cómo desde que el cineasta fuera detenido en Suiza ha sufrido una constante persecución mediática. Geimer reclama que se abandone el proceso contra el director.
Quinientas llamadas de medios de comunicación, peticiones de entrevistas por parte de estrellas televisivas como Oprah Winfrey y Larry King... y problemas de salud. Esto es lo único que ha conseguido Geimer desde que Polanski fuera detenido hace ahora un mes.
"La persecución le ha causado problemas de salud, la persecución ha hecho que su rendimiento en el trabajo se vea perjudicado y ha ocasionado un comprensible disgusto a su jefe y la posibilidad real de que Samantha pueda perder su trabajo", expone el escrito, presentado en un tribunal de Los Angeles hace unos días.
El "caso Polanski" estalló cuando la madre de Samantha denunció al cineasta, justo después de la sesión de fotos en la que el cineasta mantuvo relaciones con la niña.
El cineasta fue arrestado en Los Angeles (EEUU) en 1977 y se declaró culpable de haber mantenido relaciones sexuales ilegales con la menor. Pasó 42 días en la prisión estatal de Chino (California) bajo evaluación psiquiátrica y fue puesto en libertad bajo fianza. A finales de 1978, al día siguiente de una reunión entre sus abogados y un juez que había dejado entender que lo enviaría a la cárcel, Polanski se marchó a Francia. Nunca ha vuelto a EEUU, ni siquiera para recoger el Oscar que le concedieron en 2003. (Especial)

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