Cassano asombró con sus pasos de burdel y su gran ductilidad

La bailarina, junto al ballet de Julio Bocca, brindó una producción de gran calidad sobre la historia del tango.

EN SU MEJOR MOMENTO. Eleonora Cassano demostró que a los 44 años puede interpretar cualquier estilo. LA GACETA / HECTOR PERALTA
EN SU MEJOR MOMENTO. Eleonora Cassano demostró que a los 44 años puede interpretar cualquier estilo. LA GACETA / HECTOR PERALTA
25 Octubre 2009
Pasión y nostalgia. Estos dos sentimientos bastaron para que los tucumanos que el viernes colmaron la sala del Teatro Alberdi para presenciar el espectáculo "Tango de burdel, salón y calle" quedaran hechizados por el arte de Eleonora Cassano.
Esta megaproducción, que asombró por su calidad y estética, pintó con breves y precisas pinceladas la historia del tango dividida en cinco épocas. el nacimiento, los burdeles, los salones, la decadencia y el tango en las calles. "Fue un show impresionante. No es la primera vez que veo a Cassano. Siempre que vino a Tucumán trajo espectáculos asombrosos", contó Romina Paladini, de 56 años. Igual opinión tuvo José Antonio Reynoso, de 43 años. "Vine a ver el show con muchas dudas, porque pensaba que iba a ver un espectáculo convencional de tango. Pero me equivoqué. Lo que vi fue algo grandioso. Digno de los mejores escenarios del mundo", dijo.
El espectáculo comenzó en l860 con la llegada de los inmigrantes y continuó en el siglo XX con los burdeles, donde la atmósfera de lujuria y placer dio el marco adecuado para uno de los momentos más bellos de la velada. En 1930, el charleston deja espacio al tango y a la milonga en los grandes salones y luego, con el fin de la guerra mundial, aparece la etapa más sombría del género. Hasta que lentamente, en la década del 80, la irrupción de Astor Piazzolla le dio un nuevo giro al tango.
Los bailarines (Cassano y Cecilia Figaredo acapararon las ovaciones) fueron los narradores de esta historia. "Lo lindo del espectáculo fue que, además de disfrutar de un ballet de jerarquía, pude aprender mucho sobre el tango", señaló Lautaro Frontini, de 33 años. La ductilidad de los artistas mereció una cerrada ovación al final, cuando la gente aplaudió de pie al cuerpo de baile que dirigió Julio Bocca.
Una mención especial merece la orquesta China Cruel, que interpretó los tangos en vivo con una sonoridad que sorprendió a jóvenes y adultos. La cantante Karina Levine, que se dió el lujo de cantar y bailar junto al cuerpo de baile, también mereció el reconocimiento de la platea. "Fue un show inolvidable", sintetizó Juan Kouri, de 26 años.

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