"Quiero representar a la mujer del siglo XXI"
La actriz española y el actor escocés Scott Cleverdon explicaron sus posiciones sobre la actuación, y contaron sobre el taller de interpretación cinematográfica que comenzarán hoy en esta ciudad. "Decir que cualquiera puede actuar es un cliché", aseguraron.
19 Octubre 2009 Seguir en 
Assumpta Serna comenzó su carrera con éxitos como "Matador" de Pedro Almodóvar, o "Yo, la peor de todas" de María Luisa Bemberg. Ha rodado más de 100 películas, en seis idiomas diferentes y en 20 países. Ha actuado en teatro y en numerosas series de TV, en Europa y EE.UU y fue galardonada con 25 premios. En los próximos días estrenará otros dos filmes: "Incertidumbre" y "Trash", y cuenta que lo que más le gusta son los trabajos que le plantean un desafío, un reto. "Quiero representar a la mujer del siglo XXI, que es la que trabaja, tiene hijos, goza y sufre, y encara muchos problemas en su vida; a la que es una luchadora, porque ahora las mujeres cumplen los papeles de él y de ella, son mujeres fuertes, y yo busco esos personajes; ser reflejo de esta sociedad es siempre interesante", dice a LA GACETA durante la entrevista.
Más adelante, consigna que para el actor es igual trabajar en Europa que en Hollywood: "nosotros queremos comunicar a la mayor cantidad de gente posible, y entrar en el mercado de Hollywood es posicionarse en todo el mundo". "Estudié tantas lenguas para poder estar preparada para actuar globalmente. Todos buscamos el éxito y comunicar las historias de forma global; y es lo bonito del cine, que viaja muy bien".
A Serna no le molesta que le llamen "chica Almodóvar", ni que la comparen con otras actrices, aunque reconoce que no representa a esas mujeres "que tienen muy acentuado el histerismo, que en realidad, es el punto de vista del hombre sobre la mujer".
Finalmente, cuenta que le gustaría ver la última película de Juan José Campanella ("El secreto de sus ojos"), director al que admira.
"Hay técnicas del teatro que no sirven para el cine, como la de la voz"
"Decir que se actúa bien o mal es totalmente subjetivo; la distinción entre un actor bueno y malo es peligrosa. En realidad, lo que tenemos que ver es qué funciona y qué no funciona, porque lo fundamental es que el actor sea creíble". Assumpta Serna y Scott Cleverdon definen con esta claridad al hablar con LA GACETA sobre la actuación.
La multipremiada actriz española y el actor y guionista escocés se encuentran en esta ciudad para dictar un taller de especialización en interpretación cinematográfica, que comenzará hoy y se extenderá hasta el viernes. La actividad se inscribe en el marco de un Programa de Formación que se está desarrollando a lo largo de este año en el país. Luego de la primera etapa ya realizada en Buenos Aires, los afamados actores, junto a un equipo técnico impartieron estos talleres intensivos en Rosario, Córdoba, Mendoza y ahora lo harán en Tucumán. La actividad está promovida por el Incaa, la Oficina Cultural de la Embajada de España y Aecid (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo), además del Ente Cultural.
"En el teatro el actor maneja el 100% de su relación con el espectador, pero en el cine, tenemos menos control y somos parte de un equipo, donde el protagonista es el cuadro; el cuadro de la imagen, para el que también influyen el plano y la luz, entre otros elementos. Diríamos que el guión es la receta, el rodaje es el ir de compras y el montaje el trabajo en la cocina", describe acertadamente Cleverdon. "En la cámara sabemos si el actor se comunica, si su interpretación es eficaz, porque si no puede hacerlo de ese modo, en la interpretación hay un desfase", añade Serna.
"Decir que cualquiera puede actuar es un cliché, porque no es así; no cualquiera puede actuar, no todo el mundo interpretar como un actor", aseveran ambos, al tiempo que sostienen que no hay un método específico, y que las técnicas de Lee Strasberg y de Michael Chejov son complicadas para aplicar en esta actividad. "Hay técnicas del teatro que no sirven para el cine, como es el trabajo con la voz, porque en el cine y en la televisión se habla como lo hace la gente común y corriente. Por eso insistimos en que la interpretación debe ser lo más creíble y naturalista posible, porque lo que los espectadores exigen es que sea lo más parecido a la realidad", concluyen.
Más adelante, consigna que para el actor es igual trabajar en Europa que en Hollywood: "nosotros queremos comunicar a la mayor cantidad de gente posible, y entrar en el mercado de Hollywood es posicionarse en todo el mundo". "Estudié tantas lenguas para poder estar preparada para actuar globalmente. Todos buscamos el éxito y comunicar las historias de forma global; y es lo bonito del cine, que viaja muy bien".
A Serna no le molesta que le llamen "chica Almodóvar", ni que la comparen con otras actrices, aunque reconoce que no representa a esas mujeres "que tienen muy acentuado el histerismo, que en realidad, es el punto de vista del hombre sobre la mujer".
Finalmente, cuenta que le gustaría ver la última película de Juan José Campanella ("El secreto de sus ojos"), director al que admira.
"Hay técnicas del teatro que no sirven para el cine, como la de la voz"
"Decir que se actúa bien o mal es totalmente subjetivo; la distinción entre un actor bueno y malo es peligrosa. En realidad, lo que tenemos que ver es qué funciona y qué no funciona, porque lo fundamental es que el actor sea creíble". Assumpta Serna y Scott Cleverdon definen con esta claridad al hablar con LA GACETA sobre la actuación.
La multipremiada actriz española y el actor y guionista escocés se encuentran en esta ciudad para dictar un taller de especialización en interpretación cinematográfica, que comenzará hoy y se extenderá hasta el viernes. La actividad se inscribe en el marco de un Programa de Formación que se está desarrollando a lo largo de este año en el país. Luego de la primera etapa ya realizada en Buenos Aires, los afamados actores, junto a un equipo técnico impartieron estos talleres intensivos en Rosario, Córdoba, Mendoza y ahora lo harán en Tucumán. La actividad está promovida por el Incaa, la Oficina Cultural de la Embajada de España y Aecid (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo), además del Ente Cultural.
"En el teatro el actor maneja el 100% de su relación con el espectador, pero en el cine, tenemos menos control y somos parte de un equipo, donde el protagonista es el cuadro; el cuadro de la imagen, para el que también influyen el plano y la luz, entre otros elementos. Diríamos que el guión es la receta, el rodaje es el ir de compras y el montaje el trabajo en la cocina", describe acertadamente Cleverdon. "En la cámara sabemos si el actor se comunica, si su interpretación es eficaz, porque si no puede hacerlo de ese modo, en la interpretación hay un desfase", añade Serna.
"Decir que cualquiera puede actuar es un cliché, porque no es así; no cualquiera puede actuar, no todo el mundo interpretar como un actor", aseveran ambos, al tiempo que sostienen que no hay un método específico, y que las técnicas de Lee Strasberg y de Michael Chejov son complicadas para aplicar en esta actividad. "Hay técnicas del teatro que no sirven para el cine, como es el trabajo con la voz, porque en el cine y en la televisión se habla como lo hace la gente común y corriente. Por eso insistimos en que la interpretación debe ser lo más creíble y naturalista posible, porque lo que los espectadores exigen es que sea lo más parecido a la realidad", concluyen.



