LONDRES, Inglaterra.- Tomó tres botellas de vino en un avión y protagonizó un verdadero escándalo. La heredera de la dinastía Guinnes, Clare Irby, fue citada por la Justicia británica luego de emborracharse y de desnudarse durante un vuelo desde la India hacia Inglaterra.
El diario español "El Mundo" publicó que llevaba poco más de una hora de viaje cuando la mujer de 30 años comenzó a incomodar con sus actitudes a los pasajeros que abordaron con ella el servicio desde Bangalore. Lo primero que hizo fue sacarle los pañales sucios a su hijo, apoyarlos sobre una fila de asientos vacíos y dejar que el pequeño corriera por el pasillo de la aeronave.
El revuelo de Irby tomó semejante trascendencia en la prensa internacional porque su nombre figura en el árbol genealógico de la familia Guinness, y porque su abuelo fue presidente de uno de los bancos más prestigiosos de la City británica.
Una de las azafatas que presenció el escándalo relató a la Justicia que la mujer, luego de tomar vino, comenzó a insultar de manera compulsiva a la tripulación. "Nos dijo que le habíamos robado sus diamantes y que debíamos darle otra botella para reparar el daño", afirmó.
El capitán del vuelo ordenó que no le sirvieran, pero esta decisión la enfervorizó aún más. Cuando las joyas que reclamaba aparecieron, la pasajera ebria optó por cambiarse de ropa pero no en el baño, sino a la vista de todos: se sacó la pollera y mostró su ropa interior durante varios minutos.
En ese estado, la mujer comenzó a seducir a un pasajero y a acariciarlo debajo de una manta sin importarle que su novia durmiera en el asiento de al lado. "El hombre también la manoseó. Mientras tanto, su hijo se paseaba llorando por la cabina", comentó la azafata. Al llegar al aeropuerto de la ciudad británica de Heathrow, fue detenida por la Policía y se hizo cargo del escándalo que causó por la borrachera. (Especial)