08 Septiembre 2009 Seguir en 
La Justicia Federal será la encargada de saber qué pasó con el Fiat Duna rojo que se secuestró la semana pasada porque tenía adulterados los números de chasis y de motor. Según la cédula verde, el vehículo pertenece a Pedro Tomas, uno de los imputados en el famoso caso de las 4x4, aunque él lo niega.
Tras la noticia, dada a conocer por LA GACETA en la edición del sábado, Pedro Tomas se presentó en la redacción de nuestro diario y dijo que es inocente. "Ese Fiat Duna rojo no era mío. Utilizaron mi dominio, pero el que yo vendí era blanco y estaba chocado. No tienen nada que ver uno con el otro", afirmó Pedro Tomas. El jueves, personal de Sustracción de Automotores de Investigaciones secuestró el vehículo en la esquina de República del Líbano y Chile. El conductor del rodado entregó la tarjeta verde, que estaba a nombre de Tomas, pero dijo que él no lo conocía, ya que se lo había comprado de buena fe a otro hombre. El rodado tenía limados los números del motor y de chasis. "Quiero remarcar que yo compré un Duna en el 2000 a través de un plan, en varias cuotas. Estaba a mi nombre, pero era para mi esposa. En el 2001, mi mujer le mete un 'bombazo' en la avenida Mate de Luna al auto y lo deja destrozado. La denuncia de eso está en la Policía. Al año siguiente, vendí el auto así como estaba a una gente de Concepción. Ellos se tenían que hacer cargo de la deuda y de la reparación. En 2003, cuando estaba detenido me enteré que jamás habían pagado las cuotas", dijo Tomas. "Ya no me dedico a vender autos; tengo mi empresa y compro y vendo campos. No entiendo qué fue lo que pasó. Estoy haciendo un juicio de resarcimiento económico por una suma bastante importante contra el Estado por los tres años que estuve detenido. Acá debe haber alguna mano negra. Ya fui sobreseido en cuatro causas. No veo las horas de que llegue el juicio por el tema de las 4x4, aunque me parece que va a prescribir antes", agregó.
"En algún momento he tenido algo que ver con las 4x4, pero fue una cosa armada en gran parte", finalizó el imputado, quien hoy irá al Juzgado Federal.
Tras la noticia, dada a conocer por LA GACETA en la edición del sábado, Pedro Tomas se presentó en la redacción de nuestro diario y dijo que es inocente. "Ese Fiat Duna rojo no era mío. Utilizaron mi dominio, pero el que yo vendí era blanco y estaba chocado. No tienen nada que ver uno con el otro", afirmó Pedro Tomas. El jueves, personal de Sustracción de Automotores de Investigaciones secuestró el vehículo en la esquina de República del Líbano y Chile. El conductor del rodado entregó la tarjeta verde, que estaba a nombre de Tomas, pero dijo que él no lo conocía, ya que se lo había comprado de buena fe a otro hombre. El rodado tenía limados los números del motor y de chasis. "Quiero remarcar que yo compré un Duna en el 2000 a través de un plan, en varias cuotas. Estaba a mi nombre, pero era para mi esposa. En el 2001, mi mujer le mete un 'bombazo' en la avenida Mate de Luna al auto y lo deja destrozado. La denuncia de eso está en la Policía. Al año siguiente, vendí el auto así como estaba a una gente de Concepción. Ellos se tenían que hacer cargo de la deuda y de la reparación. En 2003, cuando estaba detenido me enteré que jamás habían pagado las cuotas", dijo Tomas. "Ya no me dedico a vender autos; tengo mi empresa y compro y vendo campos. No entiendo qué fue lo que pasó. Estoy haciendo un juicio de resarcimiento económico por una suma bastante importante contra el Estado por los tres años que estuve detenido. Acá debe haber alguna mano negra. Ya fui sobreseido en cuatro causas. No veo las horas de que llegue el juicio por el tema de las 4x4, aunque me parece que va a prescribir antes", agregó.
"En algún momento he tenido algo que ver con las 4x4, pero fue una cosa armada en gran parte", finalizó el imputado, quien hoy irá al Juzgado Federal.







