Amín será juzgado desde el lunes por el brutal crimen de su esposa

María Marta Arias fue asesinada y mutilada en 2007 en un hotel de la capital.

RUMBO AL PALACIO. Amín, que ya confesó el homicidio, se sentará ante los integrantes de la sala II. LA GACETA / FRANCO VERA
RUMBO AL PALACIO. Amín, que ya confesó el homicidio, se sentará ante los integrantes de la sala II. LA GACETA / FRANCO VERA
05 Septiembre 2009
Cuerdo o no, Pablo Antonio Amín deberá sentarse el lunes en el banquillo de los acusados, imputado del crimen de su esposa, María Marta Arias. El santiagueño ya confesó el homicidio -perpetrado hace casi dos años- cuando declaró ante la fiscala Adriana Reinoso Cuello en junio de 2008. Según lo manifestado por las partes, el debate girará en torno a si Amín es imputable o no.
El 27 de octubre de 2007 a la mañana, el matrimonio llegó desde Santiago del Estero. Según declaró el imputado, habían venido para participar de un congreso organizado por la firma para la cual él trabajaba. Tras el evento, Amín comenzó a comportarse de forma extraña, según su propio relato. Primero, le dijo a la fiscala, abordó dos ómnibus y luego tres remises, de los cuales se bajó abruptamente porque escuchaba una voz que le decía: "bajate de ahí porque te quieren matar". Tras esto, fue a un bar y luego a una iglesia, adonde bebió agua bendita y le pidió a un sacerdote que lo bautice. Luego, protagonizó incidentes en la vía pública, fue arrestado y llevado a una comisaría, y luego al Hospital Padilla. Tras recibir el alta médica, regresó al hotel Catalinas Park, donde se había alojado con Arias.
Esa madrugada, según la declaración de Amín, mató y mutiló a su esposa. Luego, comenzó a arrastrar el cuerpo por las escaleras del edificio hasta que fue sorprendido por personal del hotel. El santiagueño fue arrestado y llevado al Hospital Obarrio, donde fue revisado por especialistas en salud mental. Por disposición de Reinoso Cuello, intervino una junta médica que, meses después, determinó la imputabilidad de Amín. La investigación fue clausurada el año pasado y se aprobó su elevación a juicio. La sala II de la Cámara Penal -compuesta por los vocales Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Emilio Páez de la Torre- será la encargada de juzgar al confeso homicida, que es defendido por los abogados Roberto Flores y Martín Zottoli. El letrado Mario Leiva Haro es el representante legal de la querella y la fiscalia de Cámara estará a cargo de Marta Jerez de Rivadeneira. Hay gran expectativa por ver qué dice Amín cuando declare como acusado.

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