17 Agosto 2009 Seguir en 
A causa de las severas heridas recibidas, murió esta madrugada otra mujer que estaba en el interior de la casa que ayer se incendió en el barrio ATEP. De este modo, son dos las víctimas del siniestro, ya que su madre, Nora Beatriz López, la docente de 49 años, había fallecido camino al hospital.
Según fuentes de la comisaría 5º, la segunda víctima es Claudia Carolina de la Rosa de Núñez, de 30 años, quien presentaba el 80 % de su cuerpo cubierto de quemaduras. En tanto, Juana Castro de López, de 82 años, su abuela, permanece internada en grave estado en el hospital Centro de Salud.
Los informes oficiales señalan que las llamas que causaron la tragedia se iniciaron a las 6 en la cocina de la vivienda. Carlos y Dora López, hermanos de la docente, lograron escapar a tiempo y salvaron su vida. Los vecinos intentaron sofocar las llamas, mientras esperaban a los Bomberos.
"Me desperté porque escuché que pedían auxilio y salí corriendo. Cuando llegué al patio, vi que las llamas se metían en mi terreno. Sólo atiné a sacar una manguera y comenzar a echar agua para ayudar", afirmó contrariada Cristina, quien vive al lado.
Cuando los rescatistas arribaron a la vivienda del pasaje Jean Marie Tapie al 700, el fuego había avanzado rápidamente y la había consumido por completo. Por su parte, los peritos de la Policía aún trabajan para establecer los motivos del trágico suceso. LA GACETA ©
Según fuentes de la comisaría 5º, la segunda víctima es Claudia Carolina de la Rosa de Núñez, de 30 años, quien presentaba el 80 % de su cuerpo cubierto de quemaduras. En tanto, Juana Castro de López, de 82 años, su abuela, permanece internada en grave estado en el hospital Centro de Salud.
Los informes oficiales señalan que las llamas que causaron la tragedia se iniciaron a las 6 en la cocina de la vivienda. Carlos y Dora López, hermanos de la docente, lograron escapar a tiempo y salvaron su vida. Los vecinos intentaron sofocar las llamas, mientras esperaban a los Bomberos.
"Me desperté porque escuché que pedían auxilio y salí corriendo. Cuando llegué al patio, vi que las llamas se metían en mi terreno. Sólo atiné a sacar una manguera y comenzar a echar agua para ayudar", afirmó contrariada Cristina, quien vive al lado.
Cuando los rescatistas arribaron a la vivienda del pasaje Jean Marie Tapie al 700, el fuego había avanzado rápidamente y la había consumido por completo. Por su parte, los peritos de la Policía aún trabajan para establecer los motivos del trágico suceso. LA GACETA ©







