"No me gusta mostrar por mostrar. Pero no tengo problemas en desnudarme cuando se cuenta algo, cuando hay un concepto detrás del cuerpo", afirma Laura Fidalgo que presentará mañana, a las 22, en el teatro San Martín (avenida Sarmiento 601), su nuevo espectáculo "Morocha argentina".
La escultural vedette se muestra directa y franca, algo que ya le costó algunos sinsabores en la profesión (actualmente está en juicio contra Gerardo Sofovich y Florencia de la V); sin embargo, no reniega de ello. "Vengo de una familia donde hay códigos, y el respeto es un valor importante: esa gente hasta me ha agredido", señala en una conversación con LA GACETA, mientras ensaya para una nueva función, y se escuchan de fondo (a través del teléfono), puertas que se abren y diálogos con sus colaboradores que se interrumpen. "Soy una obrera del espectáculo, genero buena onda y energía", asegura.
"Morocha argentina" es un music-hall, una comedia para toda la familia, con mucho humor, pero sin groserías, aclara la actriz. Con este espectáculo Fidalgo -que además tiene tres escuelas de danza- debuta con su propia compañía: "un sueño que me costó mucho, hecho a fuerza de voluntad , tenacidad y perseverancia". Allí, esta "mina de barrio" -como se autodefine- canta, baila y actúa.
- ¿Qué es "Morocha argentina"?
- Un espectáculo en el que quiero mostrar otra faceta más allá de la danza, donde pueda ocupar otros roles, y principalmente, presentarme con mi compañía. Deseaba hacer cosas más integrales y no caer en los chistes de la revista que son guarangos, o en coreografías que no me gustaban. Vengo actuando desde hace tiempo ("Son amores" y "Más que amigos", por ejemplo), pero en este show soy la protagonista. "Morocha argentina" no tiene nada de plumas.
- Eso quiere decir que dejaste atrás a la vedette, entonces.
-Bueno, nunca hay que decir nunca, porque tal vez mañana vuelvo a ella. Lo que pasa es que todo está distorsionado en este ambiente. Se cree que porque hay lolas y cola, ya se es vedette. Y no es así, no basta tener un buen cuerpo y ser linda. Hay que tener presencia y actitud; tampoco es cuestión de altura, aunque en París sí me midieron. Tenés que haber estudiado mucho y saber pisar un escenario. Hay que ser fuerte en el canto, en el baile o en la actuación. Mi fuerte fue la danza, por ahí comencé.
-¿Cómo te manejás en el medio, has tenido algunos choques?
-Mirá, soy una "mina" muy fiel a lo que siento, y me cuestan los grises. Este es un medio muy hipócrita, y yo digo las cosas como me parecen, no "transo", no tengo careta, y eso molesta un poco. Hay gente que se disfraza de persona importante... hay mucha falsedad, y cuando vas de frente, te dicen que sos "rara".
-¿Qué debe hacer un hombre para conquistarte?
-Con el humor, siendo buena persona y simple; me gusta el hombre que tiene calle; no los inteligentes y duros. Con Juan fuimos amigos desde hace 10 años, pero desde hace cuatro que somos pareja; su nobleza me cautivó, porque es sano y transparente. Además es artista y compartimos todo.
- ¿Sabés que provocás fantasías en los hombres...?
-Sí... me gusta seducir hasta a las piedras. Pero siempre desde un lugar tranquilo, no como una mujer fatal. Si me vieras en estos momentos, estoy con jogging y zapatillas. Creo que uno seduce con su forma de ser, porque con lo estético, eso dura cinco minutos y se va.