Con el crimen de Sharon Tate, murieron los sueños de los 60

Hace 40 años, seguidores de Charles Mason asesinaron a la actriz.

DEMENCIAL. Charles Mason, en 1969, cuando fue capturado por la policía. LA GACETA / ARCHIVO
DEMENCIAL. Charles Mason, en 1969, cuando fue capturado por la policía. LA GACETA / ARCHIVO
11 Agosto 2009
LOS ANGELES.- Dicen que ese día murieron los libertarios años 60; que ese crimen es el que cualquier director hubiera querido llevar al cine; que fue un castigo divino... Las interpretaciones del brutal asesinato de la actriz Sharon Tate, esposa del cineasta Roman Polanski, que tenía 28 años y estaba embarazada de ocho meses, sigue estremeciendo al mundo después de 40 años.
El 9 de agosto de 1969, en una casa en California, la hermosa actriz, fue salvajemente acuchillada por los seguidores del psicópata Charles Manson.
"Siempre he creído en el destino", dijo la rubia, poco antes de   que fuera asesinada. Pero no lo dijo por eso, sino por la alegría que sentía ante su próxima maternidad. Lo dijo en la que sería su última entrevista, realizada en Roma, en mayo de ese año, cuando terminó el rodaje de la comedia "Las 13 sillas". "La verdad es que nunca he planeado nada de lo que me ha ocurrido", confirmó. No imaginaba el irónico significado que adquirirían sus palabras unos meses después.
Sharon Tate nació en Dallas, Texas, el 24 de enero de 1943, y desde pequeña comenzó a ganar concursos de belleza antes de convertirse en actriz.
Los ataques de los fieles de Manson fueron dos, y debían ser atribuidos a grupos de negros para generar el caos. Manson estaba seguro de que se acercaba el Apocalipsis, y sentía que su misión en la vida era apurar los tiempos. Por ello, sus fieles seguidores no dudaron en asesinar a bellas jóvenes californianas esa noche, creyendo que el pueblo se sublevaría en contra de las minorías raciales.
En la lista, además, estaba el realizador, que por un problema en un vuelo no llegó a casa a tiempo. Las asesinas de Sharon fueron dos amigas suyas, entre ellas una de las personas con las que había compartido gran parte de su educación. Bella e inteligente como ella Susan Atkins había caído en las garras de Manson y sus técnicas de lavado de cerebro.
Manson fue condenado a  prisión perpetua y continúa detenido, opinando sobre el futuro de la humanidad cada vez que alguien se lo pregunta. Con el crimen de Tate, un ícono de la cultura pop, dicen que murió el idealismo de los 60. (Especial)

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