10 Agosto 2009 Seguir en 
El folclore marcó el inicio de su carrera, el tango le abrió caminos en el exterior y el jazz le sonríe en la madurez. Claudia Gargiulo podría darse el lujo de decir "lo hice todo". Sin embargo, asegura que todavía le queda mucho camino por andar. "Estoy estudiando literatura española en la universidad y tengo planeado una serie de conciertos en distintas ciudades de Estados Unidos. No puedo quejarme, tengo muchas más oportunidades que aquí", comenta en diálogo con LA GACETA.
La artista, que está radicada en Maryland (Estados Unidos), se encuentra en Tucumán para visitar a su familia. Sin embargo, como vino con un poco más de tiempo, decidió recordar viejas épocas y presentar un espectáculo junto a músicos amigos. La velada se realizará esta noche, a las 21, en el Centro Cultural de la UNT (25 de Mayo 265) y contará con la participación de Carlos Podazza, Miguelito Ruiz, Alberto Albornoz, Quique Yance, Mariela Narchi, Federico Falcón, Patricia Salazar, Nicolás Aiziczon y Humberto Salazar. "Este recital será muy emotivo, porque lo vivo como un reencuentro con viejos afectos. Hace ocho años que no actúo en Tucumán. Y este espectáculo me traslada a aquellos años en los que cantaba junto a los músicos que ahora me van a acompañar", señala.
En Estados Unidos, Gargiulo logró construir una sólida carrera como solista. "No fue fácil, debo reconocerlo. Me fui con un contrato para hacer un musical y mientras estuve actuando, todo fue bien. Pero cuando finalizó el contrato, tuve que afrontar una dura realidad. Estaba sola, sin trabajo, en un país extraño y con un idioma que no dominaba. Pase dos años muy duros. Luego me puse a estudiar inglés y comencé a trabajar de a poco para formar un grupo y a abrirme camino. Hoy, puedo decir con tranquilidad que ya estoy establecida. Vivo en Maryland, no me falta trabajo y la música y las clases me permiten vivir", cuenta Gargiulo. En esta travesía abundó, por supuesto, la añoranza. "En realidad siempre estoy extrañando a Tucumán. Por eso trato de volver cada tanto. Cuando llego a la Argentina, ni siquiera me quedo en Buenos Aires; directamente me vengo a Tucumán. Es como si sintiera la necesidad de estar con mis afectos", dice. Y, en su casa en Estados Unidos, la artista trata de conservar ciertas costumbres típicas de la provincia. Algo similar sucede con la música. En Estados Unidos, lo que más gusta es el tango. O mejor dicho, el baile. Hay muchas milongas que atraen a personas de todo el mundo. Pero en la actualidad afronto el desafío enorme de cantar jazz, porque lo hago en inglés", comenta.
La artista, que está radicada en Maryland (Estados Unidos), se encuentra en Tucumán para visitar a su familia. Sin embargo, como vino con un poco más de tiempo, decidió recordar viejas épocas y presentar un espectáculo junto a músicos amigos. La velada se realizará esta noche, a las 21, en el Centro Cultural de la UNT (25 de Mayo 265) y contará con la participación de Carlos Podazza, Miguelito Ruiz, Alberto Albornoz, Quique Yance, Mariela Narchi, Federico Falcón, Patricia Salazar, Nicolás Aiziczon y Humberto Salazar. "Este recital será muy emotivo, porque lo vivo como un reencuentro con viejos afectos. Hace ocho años que no actúo en Tucumán. Y este espectáculo me traslada a aquellos años en los que cantaba junto a los músicos que ahora me van a acompañar", señala.
En Estados Unidos, Gargiulo logró construir una sólida carrera como solista. "No fue fácil, debo reconocerlo. Me fui con un contrato para hacer un musical y mientras estuve actuando, todo fue bien. Pero cuando finalizó el contrato, tuve que afrontar una dura realidad. Estaba sola, sin trabajo, en un país extraño y con un idioma que no dominaba. Pase dos años muy duros. Luego me puse a estudiar inglés y comencé a trabajar de a poco para formar un grupo y a abrirme camino. Hoy, puedo decir con tranquilidad que ya estoy establecida. Vivo en Maryland, no me falta trabajo y la música y las clases me permiten vivir", cuenta Gargiulo. En esta travesía abundó, por supuesto, la añoranza. "En realidad siempre estoy extrañando a Tucumán. Por eso trato de volver cada tanto. Cuando llego a la Argentina, ni siquiera me quedo en Buenos Aires; directamente me vengo a Tucumán. Es como si sintiera la necesidad de estar con mis afectos", dice. Y, en su casa en Estados Unidos, la artista trata de conservar ciertas costumbres típicas de la provincia. Algo similar sucede con la música. En Estados Unidos, lo que más gusta es el tango. O mejor dicho, el baile. Hay muchas milongas que atraen a personas de todo el mundo. Pero en la actualidad afronto el desafío enorme de cantar jazz, porque lo hago en inglés", comenta.







