Al director Sam Raimi no le gustan los efectos especiales

El responsable de la saga de "El hombre araña" presentó su nueva película de terror. "Me gustan los efectos reales", señaló.

PROTAGONISTA. Alison Lohman debió soportar escenas muy violentas.
PROTAGONISTA. Alison Lohman debió soportar escenas muy violentas.
29 Julio 2009
LOS ANGELES.- Sam Raimi, director de "Drag me to Hell" ("Arrástrame al infierno"), se hizo un nombre ya en los 80 como director de películas de terror con la controvertida trilogía "The Evil Dead". Pero aunque le encanta mirar películas de ese género, también tiene mucho respeto por ellas, como aseguró el realizador de "El hombre araña" en una entrevista con la agencia DPA. "Las películas de terror me dan miedo", dijo. Eso, sin embargo, no evitó que escribiera junto con su hermano Ivan Raimi el guión de "Drag me to Hell" e intentara darse miedo a sí mismo. "Pensé que lo que nos da miedo a nosotros, también asustará a los espectadores", aseguró.
La película se estrenará en España el viernes y en la Argentina, a mediados de agosto. La mayoría de las películas de terror son rodadas hoy en día con ayuda de efectos digitales. Pero Raimi utilizó para "Drag me to Hell" muchos efectos artesanales. "No tengo en mucha estima los efectos digitales. Quiero que mis actores reaccionen directamente a algo. Me gustan los efectos reales. Por ese motivo, siempre me decidí por efectos reales cuando tuve la oportunidad de elegir. Creo que tiene un efecto más realista que cuando los actores están delante de un muro verde -green screen- y se imaginan las cosas que luego se añaden de forma digital. Eso no es una reacción natural, sino un proceso artificial, que tiene lugar en la cabeza los actores. Mi protagonista, Alison Lohman, tuvo que soportar por eso algunas cosas muy duras durante el rodaje. La lancé contra armarios y muros, le metí en la boca cosas asquerosas como gusanos y la cubrí de barro. Y lo mejor fue que lo hizo todo sin chistar", comentó.
En la película, la joven empleada bancaria Christine (Lohman) recibe de una una clienta, la gitana señora Ganush, una antigua maldición mexicana por no querer prorrogarle una cuota de la hipoteca. Christine sólo tiene tres días para evitar el hechizo, antes de que, como indica el título de la película, sea arrastrada al infierno. Para ello, cuenta con la ayuda de una medium interpretada por la mexicana Adriana Barraza, nominada al Oscar a mejor actriz de reparto por "Babel". En la película, el demonio apenas se ve. En general, sólo se insinúa. "No quería mostrar el mal explícitamente. Quiero que los espectadores fabriquen el demonio por sí mismos. Sólo les doy algunos detalles. El resto deben imaginarlo. Por eso trabajo mucho en el diseño de sonido. Creo que los espectadores se crean su demonio con sus propias pesadillas más terribles. Y así sienten más miedo que si se los muestro yo", agregó. (DPA)

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