27 Julio 2009 Seguir en 
Como todas las noches, Rubén Cerda regresó a su casa luego de un largo día de trabajo. No bien abrió la puerta, advirtió que algo malo había sucedido. "¡Me robaron!", gritó el hombre de 39 años, viendo que estaba todo desordenado. A cada paso, la tensión aumentaba. "¿Dónde están, chicos?", preguntaba el hombre, recorriendo las habitaciones, en busca de sus hijos: los halló encerrados en un baño, en estado de shock, sin poder hablar. El asalto conmocionó a la familia Cerda, que vive en el barrio Alberdi, Concepción. "Se llevaron $ 9.000 que había tardado meses en ahorrar. Pero lo más grave es que esto podría haberles costado la vida a mis tres hijos", dijo el hombre.
El atraco fue perpetrado el viernes, cerca de las 20. Esa mañana, Cerda salió de su casa, ubicada en calle Alvarez Condarco 97. "Tengo un almacén a tres cuadras de ahí, y vuelvo muy de noche. Parece que los tipos conocían mis horarios", señaló Cerda. Según dijo, tres hombres encapuchados entraron sin violentar la puerta de entrada. "Lo primero que hicieron fue encañonar a mis hijos. Les pedían plata a los gritos, pero ellos no sabían dónde estaban guardados mis ahorros. Incluso les pegaron culatazos y los patearon en el suelo", relató Cerda. Luego, encerraron en un baño al joven, de 19 años, y a las mellizas, de 12. Huyeron llevándose el dinero y otros bienes. El comerciante se enteró de lo sucedido a las 23, cuando regresó a su vivienda. Luego de liberar a sus hijos, realizó la denuncia en la comisaría local. "Espero que la Policía atrape a esos tipos y la Justicia les dé una pena justa", finalizó Cerda.
El atraco fue perpetrado el viernes, cerca de las 20. Esa mañana, Cerda salió de su casa, ubicada en calle Alvarez Condarco 97. "Tengo un almacén a tres cuadras de ahí, y vuelvo muy de noche. Parece que los tipos conocían mis horarios", señaló Cerda. Según dijo, tres hombres encapuchados entraron sin violentar la puerta de entrada. "Lo primero que hicieron fue encañonar a mis hijos. Les pedían plata a los gritos, pero ellos no sabían dónde estaban guardados mis ahorros. Incluso les pegaron culatazos y los patearon en el suelo", relató Cerda. Luego, encerraron en un baño al joven, de 19 años, y a las mellizas, de 12. Huyeron llevándose el dinero y otros bienes. El comerciante se enteró de lo sucedido a las 23, cuando regresó a su vivienda. Luego de liberar a sus hijos, realizó la denuncia en la comisaría local. "Espero que la Policía atrape a esos tipos y la Justicia les dé una pena justa", finalizó Cerda.







