26 Julio 2009 Seguir en 
"Beba" estaba almorzando cuando los policías entraron a su casa, ubicada en "La Bombilla". Desesperada, corrió hacia el patio trasero y comenzó a gritar: "¡descartá, Guillo, descartá!". Pero su hijo no llegó a reaccionar. En su poder, agentes de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop) encontraron tres "bagullos" de marihuana. Además, los investigadores allanaron la vivienda vecina, donde reside la hermana del joven arrestado. Ella también tenía droga, según el informe oficial.
Al mediodía, una comisión al mando de los comisarios Fabián Salvatore, Guido Romano y Miguel Juárez llegó al barrio Juan XXIII. Por orden del juez federal Mario Racedo, los investigadores habían estado siguiendo el movimiento de compradores y vendedores de drogas en un pasaje de ese vecindario. Incluso, llegaron a aprehender a cuatro consumidores.
Ayer, les dieron la orden de allanar las propiedades de los hermanos "Guillo" y "La flaca". Las casas de los presuntos dealers contrastan llamativamente con las del resto del barrio. "Hace cuatro años también hicimos un procedimiento acá. Eran construcciones muy precarias. Hoy tienen hasta mosaicos de colores en las fachadas", explicó un investigador.
Los vecinos aseguran que están preocupados por la gran cantidad de consumo de drogas en la zona. "Es algo que se ve en todos lados, pero acá estamos acostumbrados", afirmó Jorge Pérez, de 40 años.
Al mediodía, una comisión al mando de los comisarios Fabián Salvatore, Guido Romano y Miguel Juárez llegó al barrio Juan XXIII. Por orden del juez federal Mario Racedo, los investigadores habían estado siguiendo el movimiento de compradores y vendedores de drogas en un pasaje de ese vecindario. Incluso, llegaron a aprehender a cuatro consumidores.
Ayer, les dieron la orden de allanar las propiedades de los hermanos "Guillo" y "La flaca". Las casas de los presuntos dealers contrastan llamativamente con las del resto del barrio. "Hace cuatro años también hicimos un procedimiento acá. Eran construcciones muy precarias. Hoy tienen hasta mosaicos de colores en las fachadas", explicó un investigador.
Los vecinos aseguran que están preocupados por la gran cantidad de consumo de drogas en la zona. "Es algo que se ve en todos lados, pero acá estamos acostumbrados", afirmó Jorge Pérez, de 40 años.







