25 Julio 2009 Seguir en 
LONDRES.- Una corte de Londres declaró ayer inocente por falta de pruebas a Amy Winehouse en un juicio por lesiones surgido de una demanda de una fan que alegaba que la cantante la había golpeado cuando le pidió hacerse una foto con ella. Winehouse negaba haber querido herir a propósito a la mujer. Según su declaración, se sintió amenazada porque esta, que estaba borracha, la rodeó con su brazo. El interrogatorio a varios testigos no arrojó una versión clara de lo ocurrido, entre otras cosas porque la mayoría estaba ebrio cuando ocurrieron los hechos. "Después de haber escuchado las declaraciones de todos los testigos, no puedo estar seguro de que no se tratara de un accidente", argumentó el juez que preside la sala, Timothy Workman, que expresó además sus dudas de que la pequeña inflamación en el ojo de la fan haya sido producida por un puñetazo. La artista, de 25 años y vestida con una falda negra hasta las rodillas, una chaqueta gris y una camisa blanca, abandonó satisfecha el tribunal. "Me siento aliviada", declaró, tras lo cual fue protegida de los numerosos fotógrafos por su padre Mitch y sus guardaespaldas. Su portavoz indicó entonces que Amy quiere dejar atrás el episodio y mirar al futuro. Durante los dos días de juicio, Winehouse, famosa por sus excesos con el alcohol y las drogas en el pasado, dio la impresión de hallarse muy sana, frente a imágenes del año pasado. (DPA)







