La resurrección de Whitney Houston

25 Julio 2009
NUEVA YORK.- Hace unos pocos años parecía haber llegado el fin de Whitney Houston. Delgada hasta el esqueleto, marcada por un matrimonio infeliz, el alcohol y las drogas, la que fuera una de las cantantes más exitosas del mundo estaba al borde del retiro. Pero la diva del soul ha vuelto y de forma espectacular: el primero de setiembre saldrá a la venta su nuevo álbum, "I Look to You".
La artista de 54 años presentó esta semana en Nueva York al público estadounidense por primera vez su nuevo trabajo. Entre los invitados estuvieron Alicia Keys, Martha Stewart y su madre, la cantante Cissy Houston. "Hace tres años mis planes eran mudarme a una isla y abrir un puesto de fruta", bromeó una Whitney radiante en la revista "People". "Pero mi madre me dijo: 'estoy cansada de escuchar siempre sólo la radio. Quiero escuchar por fin nuevas canciones tuyas'", señala.
Y así, Whitney Houston hizo lo que muchos ya la veían incapaz de lograr. Puso en orden su vida, se sometió a un tratamiento de desintoxicación y trabajó tres años y medio en nuevas canciones. Una de los temas del disco se llama significativamente "I Didn't Know My Own Strength" ("No conocía mi propia fuerza"). "Ahora queda claro cuánto la hemos extrañado", dijo su descubridor y jefe de su discográfica durante muchos años, Clive Davis.
Houston tenía 20 años y era una modelo cotizada cuando el productor musical escuchó por primera vez a la cantante y la contrató de inmediato. Ya su primer disco "Whitney Houston" (1985) fue un hit. La cantante negra del estado de Nueva Jersey fue celebrada por su voz extraordinaria, de tres octavas. Con sus pegadizas baladas románticas se hizo famosa entre un amplio público y allanó el camino -de forma similar a Michael Jackson- a muchos otros artistas negros. En una carrera meteórica, la cantante, apodada "The Voice", se convirtió en una superestrella. Con éxitos como "I Wanna Dance With Somebody" y "Greatest Love of All" se impuso en las listas de ventas en todo el mundo. Ha vendido más de 140 millones de discos y ganó más de 400 premios, entre ellos dos Emmy y seis Grammy. Su balada "I Will Always Love You", de la película "El guardaespaldas" (1992), en la que tuvo también el papel principal, sigue siendo hasta hoy uno de los singles de más éxito del mundo.
Pero la fama tiene su precio. Desde mediados de los 90 Houston llamó más la atención por su comportamiento que por su música, sobre todo por su tormentoso matrimonio con el cantante de R&B Bobby Brown. Ambos se habían conocido en 1989 y se casaron tres años después. En 1993 nació su hija Bobbi Kristina. "Al principio no nos auguraban más de seis minutos, pero estuvimos juntos 10 años", declaró la artista. Pero siempre con altos y bajos. Brown entró en conflicto con la ley muchas veces por las drogas y el alcohol y acabó en la cárcel. Y ella se vio implicada cada vez más. Una vez, ambos fueron apresados con droga, y otra vez, Houston llamó incluso a la policía tras una violenta pelea. Su propia carrera empezó a verse afectada. La cantante no aparecía en los ensayos, no acudía a citas ni a conciertos programados. Incluso cuando su amigo de toda la vida Clive Davis entró en el Salón de la Fama del Rock & Roll en 2000, canceló a último momento su presentación. En un concierto por el 30 aniversario sobre los escenarios apareció como un barco al borde del desguace, confusa y delgada hasta los huesos. Cuando al día siguiente otra vez no acudió a una cita concertada, en Hollywood se rumoreó que estaba al borde de la muerte. "Me lo pasé celebrando", aclaró. (DPA)

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