20 Julio 2009 Seguir en 
LOS ANGELES.- Los detectives que investigan la muerte repentina de Michael Jackson carecen de pruebas que sugieran que hubo un asesinato, aunque la investigación está lejos de terminar, reveló un oficial al diario "Los Angeles Times". "No hay nada de lo que yo haya hablado que pudiera sugerir un cargo por asesinato", comentó al diario un funcionario de alto rango ligado con la investigación, que declaró bajo condición de anonimato. Según esta fuente, es muy difícil que la muerte por paro cardiaco de Jackson (a los 50 años, el 25 de junio en Los Angeles), termine con cargos de asesinato contra los médicos que le recetaron alguna vez calmantes duros. Quizás podría pesar en contra de los médicos alguna acusación por recetar inapropiadamente drogas, si la investigación llega a esa conclusión. "Esa posibilidad es demasiado remota y demasiado insostenible por los hechos", apuntó la misma fuente al diario, al referirse a las evidencias encontradas por los investigadores de la Policía de Los Angeles, del Instituto de Medicina Forense, de la fiscalía de distrito y de la administración antidroga. Estas declaraciones parecen diseñadas para reducir las expectativas de que la investigación terminará pronto y para echar por tierra las especulaciones que giran sobre la muerte del artistas. "Ha habido mucha histeria", enfatizó el funcionario al ser consultado sobre las declaraciones de Joe Jackson, que dijo que creía que la muerte de su hijo había sido un acto criminal. (AFP-Especial)







