BUENOS AIRES. "No existe cine argentino viejo o nuevo. Sólo existe el cine bueno o malo", decía Alejandro Doria, cuyo fallecimiento, por una neumonía crónica, sorprendió al ambiente artístico argentino. Y con la misma convicción con que decía que el cine "es uno solo", podía renegar de la televisión o elogiar las nuevas creaciones artísticas, como hizo en 2004, cuando acompañó a Isabel Sarli al lanzamiento de la semana del cine en Tucumán.
Doria sabía de cine. Dirigió "Esperando la carroza" (1985), acaso la mejor comedia filmada en Argentina (hace poco se estrenó una segunda parte en la que ni él ni algunos de los protagonistas de entonces quisieron participar), en 1984 hizo un clásico sobre la corrupción con "Darse cuenta" (se mantuvo 20 semanas en cartelera), y hace muy poco sorprendió a los argentinos con su historia sobre el cura sanador Mario Pantaleón en la película "Las manos", que se llevó el premio Goya a la mejor película extranjera en 2006.
Sabía de cine, por eso en Tucumán dijo que antes de lanzarse a la aventura de filmar una película, "un director debe preguntarse si el público tiene ganas de ver lo que quiere contar. Un buen director debe conectarse con la gente", expresó entonces a LA GACETA.
Clásicos de la pantalla
Esa intuicíon de cómo conectarse con el público la tuvo desde sus comienzos en la televisión, en 1968, con la serie televisiva "Nuestra Galleguita", de enorme éxito popular. En los años siguientes continuó con la dirección de numerosos ciclos como "Alta Comedia", "Pobre Diabla" y "Papá Corazón" -clásicos de la televisión argentina-; "Identidad", "Escenario Universal", "Situación Límite", "Atreverse", "Amores", "Mi Mamá me Ama" y los prestigiosos ciclos de "Los Especiales de Alejandro Doria". "Siempre siento una gran angustia cuando trabajo. Una gran premura. Es como la necesidad de cumplir", dijo tiempo atrás al diario Página/12.
En cine dirigió y escribió los guiones de películas como "Proceso a la infamia (1974), "Contragolpe" (1978), "La Isla" (1979) -ganó el Premio Ecuménico del Jurado del Festival de Canadá-, "Los miedos" (1980), "Los pasajeros del jardín" (1982), "Sofía" (1987) y "Cien veces no debo" (1990).
Con el ciclo televisivo "Atreverse" recibió varios premios Martín Fierro. Además recibió el galardón al Mejor Programa de Ficción Hispanoparlante, y otros premios en los festivales de Huelva y Biarritz. También participó junto a otros realizadores en "18-J" (2004), una serie de cortos relacionados con el atentado terrorista a la AMIA
Había nacido el 1 de noviembre de 1936 en el barrio porteño de Flores, estudió Ciencias Económicas, fue actor y locutor de radio. Doria trabajaba en la producción de dos nuevos largometrajes cuando debió ser internado en un sanatorio de Buenos Aires por una neumonía crónica, dijeron familiares, que precisaron que será velado en una ceremonia íntima.
"Hizo películas que significaron mucho para el cine argentino", dijo ayer Luis Brandoni, al enterarse del deceso. "Estaba preparado para el anuncio de su próxima película, no para esta noticia", concluyó. (DyN, Telam, especial)