Cómo invertir los valores y lograr réditos en el trabajo

Cómo invertir los valores y lograr réditos en el trabajo

Todos los días se pone en juego el "crédito" personal, en el que jefes y empleados realizan "depósitos emocionales" que mejoran las acciones. Como en las transacciones financieras, dentro de las empresas, la confianza, la garantía y los intereses juegan un rol fundamental. Claves para un eficaz desempeño.

CREDITOS Y DEBITOS. Como en un banco, en el ámbito laboral los trabajadores también suman o restan puntos. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO CREDITOS Y DEBITOS. Como en un banco, en el ámbito laboral los trabajadores también suman o restan puntos. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
02 Junio 2009
El hombre es el único ser vivo que mediante su inteligencia y su pensamiento puede transportarse al futuro, a una visión mejorada de su situación actual, y trabajar para hacerla realidad. O puede recordar y recordarse en el pasado, mirando objetivamente esa escena, planteándose si estuvo bien hecho, si fue lo mejor posible, si hubiera sido posible hacerlo mejor y, la pregunta dorada, si hubo algo que él hizo o no hizo, y que pudo haber mejorado su performance. “Cuando nos planteamos nuestra vida, hacemos la pausa que nos permite pensar en lo deseable, en casa y en el trabajo, inevitablemente lo hacemos en términos de éxitos-fracasos”, dice a LA GACETA, Graciela Chamut, magister en Dirección Ejecutiva de Empresas.
En algunos casos es bastante humano pensar que los fallos son “por  culpa de?” una persona, una máquina, una situación, el entorno o del grupo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, es nuestro accionar el responsable de los resultados, aclara Chamut. Como en las finanzas, un gerente, un mando medio o un empleado se enfrenta cotidianamente a la toma decisiones -en su puesto de tareas- donde los valores juegan un rol fundamental. Y esos valores determinan la conducta de liderazgo, la predisposición para trabajar en equipo y la motivación para realizar un trabajo específico.
En su libro “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva”, el experto en Liderazgo, Stephen Covey, plantea que todos somos poseedores de una cuenta bancaria emocional, que es un modo de significar a la confianza que somos capaces de incorporar en una relación. “Nuestras acciones pueden semejarse a interacciones bancarias, puesto que algunas cosas que hacemos significan un ‘crédito’ en nuestra cuenta espiritual, a los ojos de las personas que están cerca de nosotros”, completa Chamut.
Cuando actuamos con empatía, consideración y valoración del otro, es fácil ver que estamos obteniendo un crédito en la relación. La cortesía, la bondad, la honestidad, el mantener los compromisos prometidos son un modo de aumentar nuestros “depósitos emocionales”. Esto sucede cuando la confianza es alta, la comunicación es fácil, y los malentendidos son raros. “Es lo que se sabe y se practica en economía: la confianza en la firma, en el cumplimiento de los deberes de una persona, baja los costos de la transacción”, puntualiza la experta. Cuanto más dudosa es la persona o la organización, más garantías le son requeridas.
Por el contrario, hay  otras acciones son claramente un “reintegro” en esta cuenta. “Cuando nos olvidamos de los intereses legítimos del otro; del respeto y de la consideración, y somos descorteses e irritantes; cuando exteriorizamos reacciones desmesuradas o evitamos darle reconocimiento; cuando traicionamos su confianza estamos ante un reintegro importante, y nos costará sacar nuestra cuenta espiritual de ese ‘rojo’ en que la hemos puesto nosotros mismos con esa persona”, enumera Chamut. Entonces, el nivel de confianza será bajo, y las posibilidades de remontar se vuelven difíciles; la relación se deteriora y puede volverse hostil, agresiva o defensiva.
Según la especialista, muchas veces cometemos errores involuntarios, generamos reintegros no deseados, y es en estos momentos en que nuestras inversiones anteriores nos  permiten gozar del beneficio de la duda, sin perder la confianza de los demás. Para una buena “transacción laboral”, Chamut sugiere realizar los siguientes  depósitos emocionales:
Comprender a la persona.
Prestar atención a las pequeñas cosas.
Respetar los compromisos.
Aclarar las expectativas.
Demostrar integridad personal.
Disculparse sinceramente cuando realiza un reintegro.
“Es importante reconocer que personas íntegras, confiables, honestas, felices, con una percepción positiva de la vida, del trabajo y del futuro, van a contribuir a crear un clima organizacional positivo, constructivo y agradable, donde los resultados deseables se logren con facilidad, como una consecuencia de la armonía de la persona con su trabajo, con su vida y con su entorno”, finaliza la experta.

Comentarios