28 Mayo 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Susana Giménez volvió de su retiro en Punta del Este con novedades.La principal es que está nuevamente sola. Al parecer, a poco de llegar de Uruguay, la diva de los teléfonos habría ordenado a sus empleados domésticos que empacaran la ropa de su pareja, el empresario uruguayo Jorge Rama. Todavía se desconocen los verdaderos motivos que impulsó la separación de la pareja.
Todo habría ocurrido en la máxima discreción. La última vez que se vio a la pareja junta fue en el casamiento del productor Gerardo Sofovich a fines de abril. Desde entonces nunca se los volvió a ver cerca. Incluso en el momento que la conductora más lo necesitaba a su lado, Rama no estuvo. Fue cuando operaron de la cadera a la diva, según reveló un informe del Diario Popular.
En aquel entonces el gran comentario fue la ausencia casi inexplicable del empresario en el momento previo y posterior de la intervención quirúrgica, que se decidió de manera programada con el equipo médico que atiende a Susana. Lo cual le daba tiempo a Rama para organizar su trabajo y seguir la operación al lado de su pareja.
No ocurrió así. Fiel a su perfil bajo en los medios, Rama calló. En realidad, tampoco sufrió el acoso periodístico. Susana tras el alta médico, apenas permaneció 24 horas en el nosocomio, justificó el faltazo de Rama debido a las obligaciones laborales del empresario en su país de origen.
Como la pareja estaba sorteando una fuerte crisis se entendió la ausencia de Rama. Dicen que el alejamiento habría sido por pedido expreso de la misma diva. Ella en varios reportajes había confesado que la pasión se iba apagando pero que iba a apostar a salvar la pareja.
Sin solución
La crisis estalló cuando en una revista uruguaya se publicó en la tapa los negocios non sanctos de Rama relacionados con el fútbol, en el rubro de la venta y compra de jugadores, y dinero proveniente del narcotráfico y que para colmo lateralmente involucraban a la diva. En la nota se afirmaba que Rama le habría pedido dinero a Susana para entrar al negocio y que ella no podría estar ajena al destino del dinero.
Antes de saltar hecha una furia, el mismo Rama se acercó a la redacción de la revista "Caras y Caretas" para desvincular a Susana y para aclarar los tantos sobre los negocios que el fútbol genera. El asunto salpicó a la diva y la prensa argentina se hizo eco de lo publicado en Uruguay.
Susana habló una sola vez del tema para aclarar su posición firme e irreversible. Le inició acciones legales por calumnias e injurias. "Yo jamás me metería en los negocios del fútbol. Lo mío es otra cosa, las compras y la tele", sostuvo respecto a los negocios de quien fuera su pareja.
En ese momento también reconoció la existencia de una crisis de pareja y que sólo el tiempo decidirá qué ocurrirá. Pero otros rumores aseguran que la separación sobrevino porque la diva se cansó de las constantes aventuras amorosas de Rama en tierras uruguayas. Y hasta refieren que la hija de Susana, Mercedes, fue una de las que motorizó la separación de la pareja. (Especial)
Todo habría ocurrido en la máxima discreción. La última vez que se vio a la pareja junta fue en el casamiento del productor Gerardo Sofovich a fines de abril. Desde entonces nunca se los volvió a ver cerca. Incluso en el momento que la conductora más lo necesitaba a su lado, Rama no estuvo. Fue cuando operaron de la cadera a la diva, según reveló un informe del Diario Popular.
En aquel entonces el gran comentario fue la ausencia casi inexplicable del empresario en el momento previo y posterior de la intervención quirúrgica, que se decidió de manera programada con el equipo médico que atiende a Susana. Lo cual le daba tiempo a Rama para organizar su trabajo y seguir la operación al lado de su pareja.
No ocurrió así. Fiel a su perfil bajo en los medios, Rama calló. En realidad, tampoco sufrió el acoso periodístico. Susana tras el alta médico, apenas permaneció 24 horas en el nosocomio, justificó el faltazo de Rama debido a las obligaciones laborales del empresario en su país de origen.
Como la pareja estaba sorteando una fuerte crisis se entendió la ausencia de Rama. Dicen que el alejamiento habría sido por pedido expreso de la misma diva. Ella en varios reportajes había confesado que la pasión se iba apagando pero que iba a apostar a salvar la pareja.
Sin solución
La crisis estalló cuando en una revista uruguaya se publicó en la tapa los negocios non sanctos de Rama relacionados con el fútbol, en el rubro de la venta y compra de jugadores, y dinero proveniente del narcotráfico y que para colmo lateralmente involucraban a la diva. En la nota se afirmaba que Rama le habría pedido dinero a Susana para entrar al negocio y que ella no podría estar ajena al destino del dinero.
Antes de saltar hecha una furia, el mismo Rama se acercó a la redacción de la revista "Caras y Caretas" para desvincular a Susana y para aclarar los tantos sobre los negocios que el fútbol genera. El asunto salpicó a la diva y la prensa argentina se hizo eco de lo publicado en Uruguay.
Susana habló una sola vez del tema para aclarar su posición firme e irreversible. Le inició acciones legales por calumnias e injurias. "Yo jamás me metería en los negocios del fútbol. Lo mío es otra cosa, las compras y la tele", sostuvo respecto a los negocios de quien fuera su pareja.
En ese momento también reconoció la existencia de una crisis de pareja y que sólo el tiempo decidirá qué ocurrirá. Pero otros rumores aseguran que la separación sobrevino porque la diva se cansó de las constantes aventuras amorosas de Rama en tierras uruguayas. Y hasta refieren que la hija de Susana, Mercedes, fue una de las que motorizó la separación de la pareja. (Especial)







