25 Mayo 2009 Seguir en 
CANNES, Francia.- El director austríaco Michael Haneke ganó ayer la Palma de Oro a la mejor película en el Festival de Cine de Cannes por su filme "The White Ribbon", una exploración de las raíces del terror nazi.
El primer premio de gran importancia que obtiene Haneke en el mayor festival cinematográfico del mundo probablemente sea un reflejo de la popularidad que acaparó entre los cientos de críticos y periodistas durante la maratón de 12 días de películas en el balneario de la Riviera francesa.
"The White Ribbon", ambientada en un pueblo en el norte de Alemania, aborda una serie de siniestros crímenes por los cuales un grupo de niños, cruelmente disciplinados por sus padres, surge como principal sospechoso. El filme se sumerge en la pedagogía que imperaba a principios de siglo en Alemania, en la autoridad absoluta de los padres, para los que el castigo se entendía a través de una paliza "purificadora", de la fe rigurosa capaz de enderezar las almas torcidas de los niños. El director no responde si esos niños realmente encuentran una escapatoria convirtiéndose también en violentos o si ello les hizo especialmente receptivos al nazismo alemán que 20 años más tarde asumiría el poder.
"Mi esposa me hace en ocasiones una pregunta muy femenina: '¿Eres feliz?'", dijo el cineasta de 67 años en la ceremonia de clausura del festival. "Es muy difícil responder, porque creo que la felicidad es una cosa rara, pero ahora puedo decir que este es un momento de mi vida en que soy realmente feliz", confesó.
Por su parte, el francés Jacques Audiard, se llevó el Gran Premio, considerado el segundo en importancia en el certamen francés con "Un Prophete", centrado en los mundos de las mafias en las cárceles.
La francesa Charlotte Gainsbourg ganó el premio a mejor actriz por su valiente actuación en la polémica cinta de Lars von Trier "Antichrist", mientras que el galardón al mejor actor fue para el austríaco Christoph Waltz por su interpretación de un agente de las SS en el filme de Quentin Tarantino, "Inglourious Basterds".
El premio al mejor director recayó en el filipino Brillante Mendoza, que presentó "Kinatay".
Mei Feng, guionista de "Sping Fever" del director chino Lou Ye, fue distinguido con el premio al mejor guión.
El premio del jurado recayó conjuntamente en la cineasta británica Andrea Arnold por su drama urbano "Fish Tank" y en el surcoreano Park Chan-Wook por su romance sobre vampiros "Thirst".
La Cámara de Oro a la película de debut fue para el realizador australiano Warwick Thornton por "Samson and Delilah".
El que se podría considerar "perdedor" en la noche de ayere, fue el octagenario realizador francés Alain Resnais, que se llevó un Premio Excepcional por "Les herbes folles". El más veterano de los 20 realizadores a concurso, una referencia en la Nouvelle Vage, presentó hace 50 años "Hiroshima mon amour". (Reuter-DPA)
El primer premio de gran importancia que obtiene Haneke en el mayor festival cinematográfico del mundo probablemente sea un reflejo de la popularidad que acaparó entre los cientos de críticos y periodistas durante la maratón de 12 días de películas en el balneario de la Riviera francesa.
"The White Ribbon", ambientada en un pueblo en el norte de Alemania, aborda una serie de siniestros crímenes por los cuales un grupo de niños, cruelmente disciplinados por sus padres, surge como principal sospechoso. El filme se sumerge en la pedagogía que imperaba a principios de siglo en Alemania, en la autoridad absoluta de los padres, para los que el castigo se entendía a través de una paliza "purificadora", de la fe rigurosa capaz de enderezar las almas torcidas de los niños. El director no responde si esos niños realmente encuentran una escapatoria convirtiéndose también en violentos o si ello les hizo especialmente receptivos al nazismo alemán que 20 años más tarde asumiría el poder.
"Mi esposa me hace en ocasiones una pregunta muy femenina: '¿Eres feliz?'", dijo el cineasta de 67 años en la ceremonia de clausura del festival. "Es muy difícil responder, porque creo que la felicidad es una cosa rara, pero ahora puedo decir que este es un momento de mi vida en que soy realmente feliz", confesó.
Por su parte, el francés Jacques Audiard, se llevó el Gran Premio, considerado el segundo en importancia en el certamen francés con "Un Prophete", centrado en los mundos de las mafias en las cárceles.
La francesa Charlotte Gainsbourg ganó el premio a mejor actriz por su valiente actuación en la polémica cinta de Lars von Trier "Antichrist", mientras que el galardón al mejor actor fue para el austríaco Christoph Waltz por su interpretación de un agente de las SS en el filme de Quentin Tarantino, "Inglourious Basterds".
El premio al mejor director recayó en el filipino Brillante Mendoza, que presentó "Kinatay".
Mei Feng, guionista de "Sping Fever" del director chino Lou Ye, fue distinguido con el premio al mejor guión.
El premio del jurado recayó conjuntamente en la cineasta británica Andrea Arnold por su drama urbano "Fish Tank" y en el surcoreano Park Chan-Wook por su romance sobre vampiros "Thirst".
La Cámara de Oro a la película de debut fue para el realizador australiano Warwick Thornton por "Samson and Delilah".
El que se podría considerar "perdedor" en la noche de ayere, fue el octagenario realizador francés Alain Resnais, que se llevó un Premio Excepcional por "Les herbes folles". El más veterano de los 20 realizadores a concurso, una referencia en la Nouvelle Vage, presentó hace 50 años "Hiroshima mon amour". (Reuter-DPA)







