La carta de la buena onda

LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
24 Mayo 2009

JUVENTUD, DIVINO TESORO
En el caluroso mediodía del viernes fui a la plaza Independencia, que se encontraba desbordada por jóvenes y chiquilines. Autoconvocados, sin bolsones y sin la necesidad de que alguien los trasladara hasta ese paseo público. Ellos sumaban una cantidad por la que más de un candidato daría la vida, si pudiera reunirlos en algún acto de proselitismo. Había todo tipo de uniformes en una enorme policromía que mostraba las más diversas clases sociales. Circulé entre ellos, quizás buscando algo pecaminoso que me permitiera elevar el dedo acusador. Grave error. No había una gota de alcohol; sólo alguna que otra gaseosa compartida alegremente. ¡No vi ni un cigarrillo prendido! Ninguna vista crispada que mostrara el consumo de otro elemento dañino, ni gestos violentos. No era el paraíso; quizá a alguien podría no gustarle que hayan estado sentados en el suelo o que por allí apareciera un “piquito” amoroso. Qué lejos estaban estos jóvenes de las noticias que parecen atraernos, aquellas que se publican en las últimas páginas del diario. En fin... quería contar una hermosa experiencia que me llena de fe y esperanza.

Jorge Raúl Laskowski
Miguel Lillo 1193 “B”
S.M. de Tucumán

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