Llegan los padrinos nacionales
La elección del 28 de junio será clave, no sólo por la definición de las bancas para el Congreso, sino también por la fuerza que tendrá Alperovich para resolver los problemas institucionales pendientes. Por Carlos Abrehu - Secretario General de Redacción.
La pelea contra el poder político instalado en Tucumán no es una cuestión sencilla. Lo han experimentado las organizaciones no gubernamentales que lucharon por la preservación del patrimonio histórico. El pleito entablado por el Colegio de Abogados contra la reforma constitucional de 2006 en lo atinente al Consejo de la Magistratura (CM) y al Jurado de Enjuiciamiento (JE) -entre otras cosas- derivó en un laberinto procesal de final abierto.
La inconstitucionalidad del CM que se proyectaba crear por decreto, data del 8 de setiembre de 2008, día en que la Corte Suprema de Justicia confirmó un fallo (de la sala II de la Cámara en lo Contencioso Administrativo) que pasó a los anales de la jurisprudencia argentina. Por ese pronunciamiento, cayó también el sistema de reforma constitucional por enmiendas legislativas, pero el JE quedó vivito y coleando. Al expirar 2008, Eudoro Aráoz, presidente del Colegio de Abogados, apostaba al diálogo institucional con el Gobierno para encauzar la resolución del problema. En derredor del reemplazante de Antonio Bustamante se decía, entonces, que el gobernador José Alperovich estaba "mal asesorado".
Han pasado casi cinco meses de 2009 y la cuestión judicial sigue empantanada, con otro actor que entró a la cancha: el Colegio de Abogados del Sur. Alperovich no retiró el recurso de queja por recurso extraordinario denegado que había presentado en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ante la inconstitucionalidad del Consejo de la Magistratura declarada en Tucumán. Los fríos tecnicismos jurídicos apenas disimulan la vocación del Gobierno de diseñar una institución -con el nombre de CM u otro- que le permita proponer pliegos de jueces no hostiles. Los temores a peregrinar por Tribunales sobrevuelan los pasillos oficiales.
La insistencia en integrar el órgano encargado de someter a juicio político a los jueces (Jurado de Enjuiciamiento), a pesar de la objeción opuesta por el camarista Raúl Ruiz a la marcha del proceso de elección del representante de los abogados, revela que no se bajaron las banderas. Antes bien, la Casa de Gobierno puja porque se cumpla la sentencia de la Corte en el acápite que favorece sus intereses. Nadie le hará sombra en un consejo en el que contará con mayoría absoluta -cinco legisladores oficialistas más el ministro político Edmundo Jiménez- sobre un total de ocho miembros. Antonio Gandur es el séptimo -presidente de la Corte- y el octavo provendría de las filas de los abogados. Pero los dos únicos inscriptos están cercanos al Gobierno. Sin avances en el cronograma electoral, todo está trabado por el juez Ruiz. Uno más que quedará en la mira, por su actitud independiente.
Las razones ocultas
Las idas y vueltas en el discurso oficial apuntan a extender la disputa con los abogados hasta después de las elecciones del 28 de junio. Alperovich aspira a acumular la mayor cantidad de votos con finalidades múltiples. Una elección de constituyentes, llamada en el corto plazo, acabaría con la oposición y con las trabas a la re-reelección y con el Consejo de la Magistratura.
El es un devoto de la democracia delegativa, producto típico de las dos últimas décadas. "Quien gana la elección tiene derecho a gobernar como le parece, con organismos y sistemas de controles débiles", describió así Guillermo O?Donnell a ese modo de gobernar. "La democracia delegativa es profundamente antirrepresentativa y antiinstitucional", explicó el prestigioso politólogo vuelto al país tras décadas de ausencia forzada.
Del resultado del 28 de junio puede depender en buena medida el curso de los acontecimientos. Las desconfianzas entre los dirigentes y los diferentes modelos de construcción política trabaron acuerdos multipartidarios de mayor envergadura. Planteadas así las cosas, el Acuerdo Cívico y Social y la Unión PRO Federal ataron sus proyectos a las estrategias nacionales y al efecto de arrastre que generarían sus figuras de mayor significación.
El Acuerdo Cívico y Social, que buscó combinar referentes políticos con impulsores de la protesta agraria en contra del matrimonio K, procurará capitalizar la presencia de Alfredo de Angelis, en la jornada del martes. La dupla Juan Casañas (diputado)-José Cano (senador) desplegó sus esfuerzos en el interior, con la idea de mixturar productores con afiliados de los partidos asociados, especialmente del radicalismo. Cano confía en que la reunificación del radicalismo le aporte un soporte territorial extendido. Sus asesores perciben un entusiasmo creciente en torno del proyecto donde convergen también partidarios de Elisa Carrió, socialistas y democristianos. "Creemos que (Fernando) Juri y (Ricardo) Bussi han llegado a su techo. Nosotros estamos despegando", aseguran.
Sin embargo, no se aplacaron los rencores de la pelea interna, con peligro de corte de boleta para Cano, en lo que los radicales son especialistas. Al interventor Julio César Herrera culpan, por otra parte, de no haber firmado aún la resolución que levanta las expulsiones de Ariel García y de otros rebeldes. Cano deberá echar agua en el caldero interno. Quien estará ausente de la liza será Julio César Cleto Cobos, el detestado por el kirchnerismo.
La disputa por la polarización
Juri y Delia Pinchetti de Sierra Morales, cabezas de lista a senador y a diputado, por Unión PRO Federal, lideran una experiencia singular porque conjugan fuerzas de distintas trayectorias y culturas políticas. Sin el auxilio del aparato estatal, al que están más habituados los peronistas, les cuesta arrancar. A Juri no le sorprendió el bombardeo político de que es objeto por parte de otros postulantes; entre ellos, Ricardo Bussi y Osvaldo Cirnigliaro. Los allegados al ex vicegobernador atribuyen ese comportamiento del republicano y del laborista, a que intentan desalojarlo de la posición de principal polo opositor al alperovichismo. Cirnigliaro -aspirante al Senado- ha dicho que no existe el peronismo disidente, en franca discrepancia con la tesis de Juri. Cirnigliaro y Julio Díaz Lozano van juntos, con la meta de reagrupar el peronismo después del 28 de junio.
En el jurismo, no obstante, ven la mano larga del alperovichismo detrás de esa movida enderezada a rebanarle votos de origen justicialista. La dupla Sierra Morales-Juri explotará su cercanía a Mauricio Macri, el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires que vendrá el viernes a Tucumán. Juan Carlos Romero y Ramón Puertas protagonizarán en los primeros días de junio otra gira de apoyo a Unión PRO Federal. Empero, las fuerzas alternativas al oficialismo deberán trajinar mucho para privar de una de las cuatro bancas de diputados al matrimonio K.







