El más pesado entre los pesados
"Un abogado encarcelado". Un inescrupuloso agente inmobiliario es condenado a tres años de prisión. El hombre entre en pánico porque se obsesiona ante la posibilidad de ser violado en la cárcel. Después de recibir un duro entrenamiento a las órdenes de un misterioso gurú, enfrenta a sus compañeros de prisión para torcer su destino. Por Juan Carlos Di Lullo - Redacción de LA GACETA.
09 Mayo 2009 Seguir en 
En la línea del exitoso envío televisivo "Saturday night live" y de ciertas comedias de humor grueso y desprejuiciado, esta opera prima de Rob Schneider como director se queda a mitad de camino entre una propuesta interesante por el desparpajo con el que aborda ciertos asuntos sobre los que generalmente no se bromea (el clima de violencia de las cárceles, la corrupción del sistema judicial, el racismo y la homosexualidad) y una película que presenta situaciones en las que se busca la risotada con cualquier recurso.
La obsesión del protagonista ante la posibilidad (o la certeza) de que será sometido sexualmente cuando ingrese a la cárcel para cumplir una condena por estafa lo lleva a relacionarse con un desvencijado maestro de artes marciales (David Carradine, en una parodia a sí mismo) para que lo convierta en un temible guerrero. La primera media hora del filme entrega los mejores momentos, como el juicio al protagonista, el adiestramiento en las técnicas de lucha cuerpo a cuerpo y la prueba de fuego cuando desafía a los presos más "pesados" para ganarse el respeto de todos los reclusos. A partir del momento en el que el corrupto alcaide de la prisión quiere sumarlo como cómplice de una estafa que involucra la venta de los terrenos que ocupa la cárcel, la película cambia bruscamente de registro y empieza a recorrer senderos conocidos. Hay momentos de comicidad mezclados con chistes burdos. Pero el intento por dejar una reflexión profunda a partir de un tratamiento de humor desprejuiciado no termina de cuajar y frustra a medias la tarea del director debutante.
Comedia, acción. ESTADOS UNIDOS, 2007. DIRECCION: ROB SCHNEIDER. CON ROB SCHNEIDER, DAVID CARRADINE Y JENNIFER MORRISON. PM16/105?.
VIOLENCIA: con escenas. SEXO: con escenas COMPRENSION: fácil
LO BUENO: el enfoque desprejuiciado de ciertos temas considerados tabú.
LO MALO: la excesiva apelación a recursos de humor grueso y chabacano.
.
CALIFICACION: Regular
La obsesión del protagonista ante la posibilidad (o la certeza) de que será sometido sexualmente cuando ingrese a la cárcel para cumplir una condena por estafa lo lleva a relacionarse con un desvencijado maestro de artes marciales (David Carradine, en una parodia a sí mismo) para que lo convierta en un temible guerrero. La primera media hora del filme entrega los mejores momentos, como el juicio al protagonista, el adiestramiento en las técnicas de lucha cuerpo a cuerpo y la prueba de fuego cuando desafía a los presos más "pesados" para ganarse el respeto de todos los reclusos. A partir del momento en el que el corrupto alcaide de la prisión quiere sumarlo como cómplice de una estafa que involucra la venta de los terrenos que ocupa la cárcel, la película cambia bruscamente de registro y empieza a recorrer senderos conocidos. Hay momentos de comicidad mezclados con chistes burdos. Pero el intento por dejar una reflexión profunda a partir de un tratamiento de humor desprejuiciado no termina de cuajar y frustra a medias la tarea del director debutante.
Comedia, acción. ESTADOS UNIDOS, 2007. DIRECCION: ROB SCHNEIDER. CON ROB SCHNEIDER, DAVID CARRADINE Y JENNIFER MORRISON. PM16/105?.
VIOLENCIA: con escenas. SEXO: con escenas COMPRENSION: fácil
LO BUENO: el enfoque desprejuiciado de ciertos temas considerados tabú.
LO MALO: la excesiva apelación a recursos de humor grueso y chabacano.
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CALIFICACION: Regular







