Salsa y fusión para bailar

09 Mayo 2009
El espíritu rebelde se mantiene; la priorización de lo artístico, también. Pero algo cambia en Mano e? Mono, y parte de la transformación pasa por reconocer que para seguir hay que tener ingresos. Eso lleva a pensar y replantear los shows en vivo, las giras, el sonido y las letras. Pero también la imagen.
Y es ahí donde se detiene Federico Falcón, fundador del grupo. "¿Viste los afiches? Me puse un sombrerito, a mis 48 pirulos", dice, con algo de pudor y mucha alegría. Pero en realidad el comentario habla de la impactante campaña publicitaria que acompaña el show que Mano e? Mono preparó para esta noche a las 22, en el teatro Alberdi (Jujuy 99).
"Siempre prioricé ese berretín intelectualoso de poner la música y el hecho artístico por sobre el dinero... pero varias cosas me fueron haciendo ver todo de manera diferente", explica.
Federico señala como elemento clave en el quiebre la aparición del Indio Márquez (productor de Javier Calamaro, entre otros). El escuchó a la banda por casualidad en Córdoba, y se enganchó a tal punto que en abril pasó una semana en Tucumán produciendo el próximo disco del grupo tucumano, y ahora regresa para tocar la guitarra en vivo durante la mitad del show.
Pero la línea de lo que Federico define como "comercial" (dicho con la boca torcida y a media voz), era ya la consigna que impulsaba Marcos Rodríguez, productor y arreglador de Mano e? Mono.
"Y sí, loco, hay que hacerse cargo. A todos los músicos les gustaría ser famosos y vender mucho, porque es algo que da felicidad y te permite seguir produciendo y haciendo las cosas cada vez mejor", dice Federico.
Profesionalismo. Esa es la palabra que engloba la situación del grupo, y es lo que reivindica Federico. Lo hace con pruebas a su favor; este año, por ejemplo, Mano e? Mono tocó siete veces en Jujuy, en la peña La Peluquería (peretenciente a Los tekis), y tiene contrato por seis shows más. Consiguió sponsors que le permiten afrontar los gastos de una gira de ocho músicos, un manager y un asistente, o de contar con sonidista propio en sus recitales en la provincia.
Y también los cambios en el sonido y en el discurso del grupo tienen que ver con eso, aunque no haya sido algo forzado. "Salsa... sí, pero ahora definimos nuestra música como afrolatina, pero vamos hacia el pop latino de fusión, con mucho mucho funk", señala Federico. Y también cuenta al escribir las letras, trata de que no sean tan rebuscadas. De todos modos, esta noche habrá mucha salsa, y hasta algunos clásicos cubanos sonarán para que quienes se animen bailen en los pasillos del teatro.
A más de 12 años de su formación, la banda está afianzada. "Hubo todo un proceso de aflojar con los egos, de abrir el juego, de escuchar a los demás, y al mismo tiempo de buscar la forma de dedicarle más tiempo, de ensayar más y de producir mejor los shows", advierte Federico.
El músico sigue siendo el cantante principal y está a cargo de las congas y el yembé; lo acompañan Omar Vega (timbales, percusión y coros), Rudy Vera (bongó, percusión y coros), Peka Vallejo (batería), Pablo Yurko (guitarras), Charly Anastasio (trompeta, percusión y coros), Gabriela Quiroga (flauta traversa, aerófonos andinos y percusión), y la última incorporación, Sole Repezza (bajo).
En la apertura del show  pasará música la Dj Miss Ana, con el acompañamiento de los percusionistas del grupo. También bailará Darío Díaz Fassola.

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