
"Drogas de botica" usadas en 1822
Las existencias de la tienda del padre de Alberdi. Por Carlos Péz de la Torre (h) .
DEPOSITO DE DROGAS. Fotografía de los años 1920, que muestra la trastienda de la vieja farmacia Massini, frente a la plaza Independencia.ARCHIVO LA GACETA

Don Salvador Alberdi, el padre del famoso Juan Bautista, murió en Tucumán el 3 de marzo de 1822, a los 65 años. Tenía en la cuadra del Cabildo (hoy Casa de Gobierno) tanto su vivienda como una tienda bien provista , cuyas existencias se inventariaron con motivo de la testamentaría. Como el negocio era "de ramos generales", vendía de todo, inclusive remedios. Nos detendremos en estos últimos, por el interés que tienen para la historia de la farmacia.El inventario de "drogas de botica", leído hoy por un profano, recuerda aquellas existencias de los laboratorios de magos en los cuentos infantiles. Enumeraba diversas cantidades -fijadas generalmente en onzas- de albayalde, de "zen oriental", de "tamarindo", de "cremor tártaro molido", de "agua juerte", de aceite de almendra. Asimismo, "extracto de Saturno", cardenillo, aceite de palo, ruibarbo de Alejandría, "jalapa", alcanfor, ajenjo, "ungüento de azar", "atincar", un "tarro de magnesia", ungüento mercurial, "bálsamo areca", ungüento cáustico, "piedra lipes", sal tártara, sal de Inglaterra, "ungüento de Altea", "Basilicón", "ancorca", "bálsamo católico".La lista proseguía con "un tarro de Venedicta laxativa", un "frasquito de Bermellón", "escamonea de Egipto", "emplasto de ramas", tintura de mirra, "piedra infernal", incienso, "maná", ácido vitriolado, ácido nítrico, láudano, tártaro emético, opio en ramas. Asimismo, "azúcar de Saturno", "mercurio dulce", "nitro", "confortativo de Bigo", "kermes mineral", "azafrán de Marte", "granatario", "triaca", aceite de linaza, alumbre de Castilla, "espíritu de vitriolo", "espíritu de nitro" y quino. También se consignaban elementos no farmacéuticos, como barniz, aguarrás, clavos, "zarzas" y Azul de Prusia. Con esto concluía el inventario de la "botica", que llevaron a cabo José Gregorio de Aráoz, Felipe y Manuel Alberdi, Pedro José Díaz, Cornelio Olivencia y Pedro Cayetano Rodríguez, ante los testigos L. Justiniano Tejerina y Lorenzo Domínguez.







