Y SI SABEN DEL TEMA
Cuatro páginas, seis notas, 2.966 lecturas y 58 comentarios. El último suplemento Actualidad intentó una radiografía del "opinólogo", ese que habla de cualquier tema y la mayoría de las veces lo desconoce. Ese que siempre tiene razón y no admite la voz en contra. Ese cuya frase de cabecera es: "no sé mucho de esto, pero de todas maneras no estoy de acuerdo". La conclusión de que las suegras son las "verseras" por excelencia fue la más festejada. Las citas de los políticos -que, por no llamarse al silencio, terminan incurriendo en inauditas perlitas- fueron las más risibles. Pero lo que realmente sacó a los lectores del letargo dominical fue el artículo principal, "Hablan y hablan, y no saben del tema". En él se hacía una expresa referencia a los comentaristas de LA GACETA.com y a las generalizaciones o prejuicios por los que, en determinadas ocasiones, los moderadores deciden no publicar sus posts.
La alusión movilizó a varios de ellos que, enseguida, escribieron para justificarse, criticar la nota o manifestar su acuerdo con ciertos párrafos.
"LA GACETA nos dice que los foristas somos ignorantes, que la única
verdad válida es la de los periodistas y que cuando nos expresamos lo hacemos de forma anónima. Me resulta muy grave esta censura, este supuesto privilegio para unos pocos: todos tienen derecho a opinar; al periodismo le falta salir de su arrogancia y hacer un poco de autocrítica", expresó Mauricio Catena.
"Los opinólogos no se pueden moderar. Están y estarán en cada ámbito, no siempre anónimos. Necesitamos ejercicios de tolerancia, muchos. Ustedes tienen el poder de la pluma: ¡ayuden a educar, ayuden a informar!", propuso Patricia Fernández, más conciliadora. El lector Angel Ricardo Diosquez increpó al cronista: "leí muy atentamente el artículo y hace hincapié en que los lectores nos escudamos en el anonimato; y usted, ¿por qué no firma la nota?". Natalio Barroso defendió la postura de los comentaristas: "estos foros son como un gran muro donde mucha gente encuentra el único modo de expresarse contra las injusticias con un mínimo de seguridad. No todos tenemos la protección de la Asociación Interamericana de Prensa, y ponerle nombre y apellido a una denuncia es casi un suicidio".
ELOGIESE AQUI, ES GRATIS
El adelantamiento de los comicios obligó a vigorizar las estrategias para captar electores. Y, receptor de catarsis de todo tipo, el sistema de comentarios del sitio web se convirtió en una plataforma ideal para blanquear preferencias, objetar postulantes, denostar discursos o ensalzar cualidades. Por la importancia del tema y por la polémica que despiertan ciertas tácticas o decisiones de campaña, las notas que hablan de las elecciones del 28 de junio figuran a diario entre las más debatidas. Lo llamativo es que, entre los lectores que publican sus sinceros pareceres, se vislumbran otros comentarios, más sistemáticos, deslizados por evidentes operadores de algunas fuerzas políticas locales que utilizan cada texto -incluidos aquellos que exceden la temática- como un inagotable cartel de propaganda política.
PUNTO PARA POLITICA
Para cualquiera que atienda la columna que exhibe las cinco notas más leídas de cada edición, pronto se hace notorio un patrón que se repite a menudo: las mejores rankeadas son las de Policiales y Deportes. Sin embargo, el último martes, una nota de Política ("Los ciudadanos pueden saber desde hoy si figuran en el padrón") se abrió paso lentamente entre el resto de los textos y se mantuvo, desde temprano, entre las más clickeadas por los lectores. Algo inédito para un artículo de esa sección, registró 8.484 lecturas.
EL TEMA DE LA SEMANA
Entre los comentaristas enseguida se popularizó como "el violador del chat". Su historia -sedujo a una menor mediante un metroflog, la invitó a un encuentro personal, la violó y la embarazó- fue, sin duda, el tema de la semana. Tanto como en la calle, más todavía que a la epidemia de dengue, los lectores le dedicaron varios minutos de lectura y cientos de comentarios. Y estos debates se repitieron con cada novedad que se publicó.
Este informe se basa en las estadísticas semanales de LA GACETA.com







