Los encuentros de integración regional

19 Abril 2009

Siempre es positivo cuando las naciones se hermanan en pos de objetivos comunes y diseñan proyectos de cooperación y reciprocidad. Concluyó el viernes el XII Encuentro del Comité de Integración Atacalar (Atacama, Catamarca y La Rioja). Esta vez se realizó en Tucumán, que se incorporó como miembro pleno. Hace 12 años se tomó la iniciativa conjunta de armar una organización política binacional para sostener un intercambio comercial, cultural y social, con la idea de eludir el centralismo característico de la Argentina y de Chile, y propiciar el progreso y la mejora de la calidad de vida de los pueblos de estas regiones.
Como se sabe, la región de Atacama tiene una superficie de 75.176 km2 (un 9,9 % de la superficie del país). Según datos de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo de Chile, la población asciende a 254.336 habitantes, lo que equivale al 1,67 % de la población nacional, y su densidad alcanza a 3,4 habitantes por km2. Copiapó es la capital de la región, que está dividida administrativamente en tres provincias y nueve comunas .
El embajador chileno en la Argentina dijo que ambos países atraviesan el mejor momento de la relación y que se necesitan mutuamente. Destacó también que, así como nuestro país necesita llegar con su producción a los grandes mercados del Pacífico, la producción trasandina se puede comercializar mejor a través del Atlántico, en Europa y en el este de EEUU. A modo de ejemplo, señaló que la soja argentina tiene un buen mercado en China y en el resto de los países del sudeste asiático, a los que puede acceder a través de los puertos de Chile e insistió en que los corredores bioceánicos les convienen a ambas naciones.
Por su parte, la intendenta atacameña afirmó que el principal interés radica en fortalecer la integración comercial, porque ello generará crecimiento, negocios y empleo.
Una de las decisiones que se tomaron fue la de construir la nueva traza de la ruta nacional 65 que unirá Concepción con Las Estancias, Andalgalá y Belén, en Catamarca, lo que beneficiará también a Tucumán. Uno de los responsables de la Dirección Nacional de Vialidad dijo el presupuesto inicial es de $ 300 millones y que el tramo que genera mayores dificultades es el que lleva a Andalgalá. Informó además que se ha previsto una cobertura presupuestaria para 2010, que será destinada para avanzar en el tramo del faldeado de El Clavillo, lo que incluye la construcción de un túnel de unos 300 metros. Se explicó que este corredor permitirá a Tucumán ingresar de lleno en la región minera y atender los servicios que el sector reclama, lo que mejorará las perspectivas comerciales de una vasta zona.
En contrapartida, un transportista chileno de carga que participó de las jornadas contó que el tramo más complicado del camino entre Atacama y Tucumán no es el de la Cordillera sino los últimos 100 kilómetros (entre Aguilares y San Miguel de Tucumán) de la ruta 38, como consecuencia de la saturación vehicular, en particular durante la zafra, y acotó que el factor de riesgo en ese tramo es alto.
Estos encuentros regionales suelen despertar un entusiasmo inmediato entre los participantes, porque las propuestas de intercambio siempre son tentadoras e invitan a soñar. Pero este se diluye con el correr del tiempo si no se avanza con acciones concretas. Si la meta trascendiera lo puramente comercial y se asentara más en lo cultural como punto de partida para un entendimiento común, tal vez se superaría el aspecto discursivo de estos encuentros y se transitaría hacia un verdadero hermanazgo.

 

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