La mejor opinóloga es mi suegra, dice un hombre, y otro sostiene que hay mucha gente versera - LA GACETA Tucumán

La mejor opinóloga es mi suegra, dice un hombre, y otro sostiene que hay mucha gente versera

"La gente tiene que tener la honestidad intelectual de reconocer cuando está equivocada", dice un estudiante. Críticas a los conductores Rial y Feinmann.

12 Abr 2009

"Soy una persona que no aprueba a quien hace abuso de la opinión". Así, en forma tajante, se expresó Bernardo J. Colombres (34), abogado. "Creo que es fundamentalmente una cuestión de carácter, porque quienes opinan de todo, aun sin conocer mínimamente un tema, lo hacen sólo para tener protagonismo. Tratan de demostrar que son entendidos, que saben de todo, y muchos veces quedan en el ridículo", agregó. En otro orden, sostuvo que "la política del político es demostrar que está en todos los ámbitos y eso los hace cometer errores en sus discursos o declaraciones".
Según Sebastián Fernández (29), docente y actor, "los argentinos somos muy verseros. Y en general estamos muy poco acostumbrados a cuestionar a las personas que están legitimadas como que saben mucho. Quizás no saben tanto, no son muy leídos. Quizás ellos crean que pueden decir cualquier cosa y que todo el mundo va a aceptar sus conceptos". En ese sentido, citó la obra del escritor danés Hans Andersen, "El traje nuevo del emperador". "Allí todos ven un traje que no existe sólo para no ser sentenciados como tontos", señaló. Fernández también se refirió al papel de los medios. "El mundo de la política libra una lucha mediática. Todos quieren aparecer en las pantallas de televisión y dicen cualquier cosa, pero no se debaten ideas. Hay sectores que generan un discurso en contra del oficialismo", dijo. Y añadió: "el que aparece en los medios trata de convencer con su oratoria, que pasa a ser más importante que llegar a la verdad de las cosas".
Roxana Jerez (32), empleada en un centro médico, asegura que "se nota cuando alguien sabe o cuando versea", aunque dijo que hoy hay menos personas que se exceden en sus opiniones porque "la sociedad ya no las acepta y así se van autoeliminando". No obstante, sostuvo que cada cual tiene sus ideas y es justo que las exponga, aunque dijo que ella, "para evitar una discusión, me quedo en una posición neutral". Sobre los políticos, Roxana cree que "no todos son iguales; no hay que meterlos en la misma bolsa".
Una visión humorística del tema la brindó José Rodríguez (42), comerciante. "La mejor opinóloga de Tucumán es mi suegra -dijo-. Ella sabe de todo: habla del gobierno; de cómo deben hacer los opositores para ganar las elecciones; de por qué perdió la Selección en Bolivia (aunque no sabe nada de fútbol); la defiende a Susana Giménez; habla de qué haría ella para que no haya robos y asesinatos, y de cómo se hacen los mejores asados (a pesar de que los mejores asados los hacemos los hombres)". Ya en tono más serio, admitió: "hay personas que hablan de todo y todo el tiempo. Llegan a aturdirte y al final no sacás nada en claro. Yo hablo lo necesario y en lo que sí puedo trenzarme en una discusión es sobre fútbol o en lo que se refiere a mi negocio".
"No se puede ir por la vida opinando si no sabés, porque alguien escucha y toma conceptos erróneos de las cosas", señaló con firmeza Elena Rufino (28), diseñadora gráfica. Y dijo que le da mucha risa cuando en su lugar de trabajo escucha a ese tipo de personas, pero que, no obstante, les hace notar que están hablando de más.
Dos estudiantes universitarios también dejaron sus impresiones. "Me parece bien que la gente tenga inquietudes y hable. Pero también debe tener la honestidad intelectual de reconocer cuando está equivocada", indicó Luciano Grupalli (21). Aseguró que él deja que las personas se expresen y después contesta. Sobre los medios, cuestionó al periodista televisivo Eduardo Feinmann (C5N): "no veo cómo puede recibir un sueldo por hablar así", dijo. También señaló que Cristina Kirchner "citó a Marx, pero después tergiversó conceptos".
A su vez, Carlos Busto (19) sostuvo: "el que habla sin saber no enriquece sus conocimientos y pasa a ser fastidioso. En ese caso, evito la conversación que intenta sostener esa persona". Acerca de los conductores televisivos, señaló que "uno de los que más se contradice es Jorge Rial (de ?Intrusos?). No veo el programa pero sí los resúmenes de ?CQC? y ?Duro de domar?, y ahí me doy cuenta de las incoherencias". Finalmente, Adriana Quiroga (35), empleada de comercio, dice que un primo de ella "cree que es el sabelotodo del país y del mundo. No hay tema que uno trate del que él no sepa; mejor dicho, del que él dice saber. Varias veces, después de que con seguridad dio varias cifras y datos sobre una información, entramos a internet, anotamos los números y se lo refregamos en la cara por mentiroso".
Adriana señala que los políticos "se equivocan, y mucho, porque siempre tienen que contestar algo. Sería más honesto que dijeran ?sé muy poco del tema? y no responder barbaridades".

Comentarios