
Bajo un cielo encapotado, con un agradable brisa y el paisaje de la montaña como escenario natural, el grito de Jesús en la cruz rompe el silencio de la multitud. "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu", clama el hijo de Dios, interpretado por Juan Ignacio Brunet. Sólo se escuchan sollozos y el sonido de los celulares que registran, en videos y en fotos, el momento más emotivo de la representación. Fue ayer, en Tafí del Valle, donde más de 6.000 personas presenciaron "La Pasión de Jesús", la obra que por decimoséptimo año consecutivo se realiza, bajo la dirección general de Ricardo Salim. Como todos los años, La Pasión es producida por la Cooperadora del Hospital Tafí del Valle. Familias tucumanas, santiagueñas, cordobesas, santafecinas y bonaerenses se ubicaron en las terrazas naturales de El Zanjón tafinisto para presenciar una de las más importantes obras de Semana Santa en la Argentina.
Casi como una aparición imaginaria del Espíritu Santo, un ojo de luz se abrió en el cielo en el momento de la cruxifixión. Todo fue muy alegórico.
La representación se efectuó en seis escenarios naturales; arrancó a las 17.30 y se extendió por poco más de dos horas. Mientras promediaba la actuación, los asistentes abandonaban la "mateada" para seguir, con atención, las escenas, cuadro por cuadro. En una de ellas, cuando Jesús era perseguido por los soldados romanos, los espectadores corrían entremezclados con los personajes. Habían 40 actores en escena y otros tantos que llegaban al centenar que actuaban como extras.
"Todo parece muy real y siempre me emocionó la obra", comenta a LA GACETA Francisca Costilla, quien llegó a la villa turística en compañía de su familia. Su rostro exteriorizaba el llanto que le provocó el sufrimiento de Jesús.
Las escenas más emotivas
La representación continuó ante la atenta mirada de los espectadores. Casi como un deseo de cambiar la historia, los asistentes intentaban modificar algunos pasajes de la obra. Por ejemplo, cuando Pilato preguntó al público a quién querían que liberara, los actores respondían por Barrabás, mientras que los espectadores lo hacían por Jesús. "Las leyes existen, pero los hombres no las cumplen, por eso estamos como estamos", reflexionó Cecilia Andrasabal, que llegó desde Boedo (Buenos Aires) para presenciar La Pasión.
Otro momento de gran tensión fue cuando Judas decide ahorcarse, luego de traicionar al hijo de Dios. Para identificarse en la obra, Judas vestía una manta amarilla sobre la túnica. Las lágrimas también se observaron cuando el Jesús de La Pasión repartió el pan entre sus discípulos. "Esa cena me emocionó", alcanzó a decir Silvia, una cordobesa que se alojó en el Club de Veraneantes.
Los minutos pasaban y la tensión y el sentimiento crecían. A las 18.20, el Jesús de la obra estaba crucificado en medio de los dos ladrones. "Sólo te pido que te acuerdes de mí cuando llegues al reino de los cielos", le dijo uno de ellos. Jesús respondió: "puedo asegurarte que hoy mismo estarás en el paraíso".

Una mirada exterior
Una gran fogata que desprendía una espesa humareda acentuó la dramatización del momento que que Jesús moría. "Esta obra no necesita ambientación especial; el paisaje natural de Tafí del Valle nos abre el corazón", comentó Fátima Ramírez, que recorrió más de 1.200 kilómetros desde su lugar de residencia, Lomas de Zamora, para observar la representación.
La obra continúa. En off, María pregunta si Jesús murió. Una baguala interpretada por una lugareña le pone más emoción a la tarde noche tafinista. Blanca Fuentes, Susana Maldonado, Norma Coronel, Mirta Caro y Martita Castilla no pueden contener sus lágrimas. Ese grupo de docentes que llegó desde Santiago del Estero simbolizaba el sentimiento cristiano, en una de las terrazas de El Zanjón de La Banca.
En la representación teatral, las mujeres van hacia la tumba de Jesús. Un angel aparece en escena y pregunta a quién buscan. "Por qué buscan entre los muertos a los que están vivos", dice a continuación. El mismo ángel se transforma en Jesús, que le pide que avisen a Pedro y a los otros seguidores que él está vivo.
"Les doy un mandamiento nuevo: ámense como yo los he amado". El espectáculo se cierra con un gran aplauso. "El mensaje de Jesús es muy actual; todos deberíamos hacerle caso y ponerlas en práctica", se escucha como comentario entre medios de las docentes santiagueñas.
La Pasión de Jesús volverá hoy a escena. En el mismo lugar (El Zanjón), a la misma hora (17.30) y con la misma carga de emotividad.








