Se proclamó a sí mismo
El gobernador se adelantó al PJ al difundir las listas de candidatos al Congreso, con su esposa como primera senadora. Madura entre peronistas y radicales la idea de estructurar un frente amplio. Por Carlos Abrehu - Secretario General de Redacción.
El camino a las urnas está expedito. La ley sancionada el jueves por el Congreso y publicada al día siguiente en el Boletín Oficial de la Nación no deja dudas: se votará el 28 de junio. También reafirma la voluntad del matrimonio Kirchner de evitar consultas al electorado, decisión que mezcla debilidad y astucia. Sin la presión de los productores agropecuarios en las rutas y con la oposición en proceso de reordenamiento, el kirchnerismo retomó la iniciativa política y se recuperó del revés que le asestó el catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral.
La Casa Rosada hizo sentir el poder del dinero, dinamitó las endebles lealtades partidarias del campo opuesto y diseñó un nuevo escenario. El transfuguismo es una pieza estructural del actual armado político, y suele disfrazarse con el ropaje de la necesidad.
Los dos senadores de Tierra del Fuego que votaron a favor de la ley de adelanto electoral saltaron el cerco aduciendo estrangulamientos financieros. María Rosa Díaz y José Carlos Martínez son tránsfugas desde la centroizquierda. En 2005 Eduardo "Borocotó" Lorenzo había pasado -pero desde la centro derecha del macrismo- a las filas kirchneristas de Diputados . Son apenas tres ejemplos de extrema notoriedad.
Al reparto de las retenciones sobre la soja que decidió unilateralmente Cristina por vía de un decreto de necesidad y urgencia -luego ratificado por el Congreso- no se adhirieron aún dos gobiernos enfrentados con la Rosada: Catamarca (Brizuela del Moral) y San Luis (Alberto Rodríguez Saá).
Ellos le ponen cerrojo a la disposición que pretende sujetar financieramente las municipalidades con el gobierno kirchnerista en una etapa electoral. Brizuela del Moral y Rodríguez Saá están en la vereda de enfrente del oficialismo que comanda la Nación.
La mayoría de los gobernadores peronistas aceptó la migaja del 30% porque la carencia de fondos frescos se hace notar en esta época signada por la crisis. Cristina dispondrá del 70% con absoluta discrecionalidad y sin restricciones de ninguna especie. Es la antítesis de un régimen federal de gobierno.
Los que agacharon la cabeza esperan que a Néstor no le vaya demasiado bien en la provincia de Buenos Aires, para después condicionarlo. En otras palabras, el sueño es reconstituir la liga de gobernadores para frenar a Cristina en sus manejos. Pero, por ahora, no pasa de conciliábulos gastronómicos.
El dueño del partido
José Alperovich es uno de los políticos que más ventajas sacó del nuevo cuadro. De todos los candidatos a legisladores nacionales que postulará el oficialismo el 28 de junio, casi todos le responden a él, empezando por Beatriz Rojkés. Sólo Stella Maris Córdoba está fuera de su esfera de influencia, ya que es allegada al matrimonio Kirchner.
El 33% que históricamente reclamaba el sindicalismo en las listas del peronismo quedó reducido a eso: una anécdota añeja. Es extraño que los ingenieros electorales del PJ no se hubieran percatado de que en la lista de postulantes a diputados debían figurar dos mujeres.
A Roberto Jiménez se le encomendó organizar una cegeté oficialista, cosa que cumplió acabadamente. Pero el secretario de Trabajo terminó castigado con una postulación imposible: debió ceder el cuarto puesto a Miriam Gallardo, actual legisladora y esposa del intendente de Lules. La recompensa prometida se transformó en frustración.
Otro hecho llamativo fue la proclamación anticipada de todos los nombres por Alperovich, pese a que no es el presidente del PJ. Se exhibió como el dueño del aparato pejotista desbordando todas las previsiones estatutarias. Apresuradamente, ayer se anunció que se recorrerán las instancias partidarias para legalizar lo que el gobernador presentó como verdad revelada. En rigor, tiene más que mayoría absoluta en el congreso del PJ, pero la ansiedad lo dominó. ¿Abrió el paraguas para protegerse de interferencias indeseables? Tres de los políticos seleccionados por Alperovich se desempeñaron en funciones vinculadas con el manejo de fondos de las comunas rurales: Juan Salim, Sergio Mansilla y Osvaldo Jaldo, en distintos gobiernos. Su inserción se justifica por las relaciones establecidas con comisionados comunales e intendentes, que son la línea de contención política del alperovichismo. Paradójicamente, quien muestra un perfil peronista más acentuado quedó relegado a una suplencia en la nómina de diputados: el concejal Hugo Cabral. Jiménez no es el único lesionado: Julio Miranda dejará su banca en diciembre. Gerónimo Vargas Aignasse se resignó, porque no fueron suficientes los méritos alcanzados.
Danza de nombres
La oposición al alperovichismo se bifurca, aunque los diálogos entrecruzan las posiciones de los dirigentes de distintas procedencias. El Movimiento Productivo Argentino (MPA) hace foco en la figura de Fernando Juri, aparentemente inamovible en su primera senaduría.
Al acuerdo político con la centroderecha de Raúl Topa, Esteban Jerez, Ernesto Padilla y José Costanzo se sumará otro con la CGT antioficialista y con las 62 Organizaciones, en el transcurso de esta semana. El ex vicegobernador se conecta con dirigentes del interior, aseguran sus allegados. Otra franja del peronismo disidente procura desarrollar un camino paralelo, de la mano de Julio Díaz Lozano, Florencio Aceñolaza y Ricardo Maturana. El almanaque avanza, pero no se atisban confluencias de líneas opositoras para cerrar un frente amplio en contra del alperovichismo. El radicalismo se aferra al pacto con el socialismo y con la Coalición Cívica, pero no ha superado su clima de diáspora. Los democristianos se entreveran en las conversaciones. En definitiva, los cabildeos se suceden sin cristalizar coincidencias mayores.
Crece, no obstante, el convencimiento de que peronistas y radicales deben ser los soportes de una alianza de envergadura que pretenda bloquear el proyecto continuista del alperovichismo. Quienes creen esto advierten también que la recuperación de la credibilidad del electorado independiente en candidatos alternativos al Gobierno es una tarea titánica y nada sencilla. Si ese paso no se da, el electorado cautivo del aparato estatal prevalecerá en las urnas.
Cuando se habla de nombres, mencionan entre otros los de José Ricardo Falú, José Cano y José Ignacio García Hamilton. De donde no cosechará votos el oficialismo es del ámbito rural. Los autoconvocados de la Federación Agraria se referencian en el pacto radical-socialista, mientras que sectores de la Sociedad Rural miran a Juri. Ya vendrán las definiciones.







