La profecía oficialista y la chance opositora

El alperovichismo confía en la dispersión de sus adversarios y por eso no le preocupó anunciar sus listas. En la vereda del frente amasan una alianza, pero la tarea es ardua. Por Alvaro Aurane - Editor de Política.

28 Marzo 2009

Respecto de la antinatural posibilidad de avizorar el futuro hay, en general, dos posturas encontradas. Una sostiene que la clarividencia es factible y refiere a las profecías, que abundan en los textos sagrados de las religiones monoteístas. Dentro de este campo, una variante está dada por las profecías autocumplidas o autorrealizadas (que son más bien predicciones), las cuales, una vez expresadas, representan en sí mismas la causa de su concreción. La otra posición niega por completo que conocer el futuro sea posible. Y, en las múltiples variantes de este negacionismo, una resulta particularmente inquietante. Pretende, en concreto, que alguien que pudiera conocer lo que ocurrirá en el futuro estaría en condiciones de alterar ese futuro y, por tanto, el presunto conocimiento que se tenía de él sería igualmente falso.
Ambas posturas se encontrarán, frente a frente, en los comicios que se realizarán dentro de 92 días. El alperovichismo vaticina que, en la vereda del frente, no se estructurará una oposición que ponga en peligro su apuesta electoral. Y a la oposición le toca confirmar si será así o no.
Por lo pronto, el prematuro anuncio de la conformación de las listas de candidatos a senadores y a diputados del oficialismo promete, por estas horas, actuar como una suerte de acelerador de fragua para los adversarios. Las últimas horas han estado signadas por desesperados contactos subterráneos que buscan conseguir que el peronista Fernando Juri y el radical José Cano (o viceversa) alcancen un acuerdo.

Provincialmente nacional
En rigor, las nóminas tan dedocráticamente estructuradas por el gobernador provocaron dos sensaciones en la oposición.
La primera consistió en advertir que la pelea política de 2009 ha entrado, sin preámbulos, en el terreno de las definiciones. Especialmente en Tucumán.
José Alperovich se despachó con las nóminas completas incluso 24 horas antes de que el kirchnerismo consiguiera revolcar una vez más a las instituciones en el lodo del atropello político: en la víspera de que el Senado confirmara el anticipo de los comicios para el 28 de junio. A un día de que fuera ratificada la ley del "cualquierita me valga" sancionada hace dos miércoles en la Cámara Baja, cada vez más baja.
Sin mayores sorpresas, el mandatario provincial anunció que en la nómina de diputados, tal como LA GACETA lo había barajado a principios de marzo, figuran Osvaldo Jaldo, Stella Maris Córdoba, Juan Salim y Miriam Gallardo de Dip. Y en la de senadores aparecen (tal como sintetizó la Juventud Radical en sus afiches de ayer) el titular del Ejecutivo, su esposa, una prima y el socio político del sur, Sergio Mansilla.
La propuesta blanquea que el gobernador jugará un esquema territorial para los próximos comicios: Mansilla por el Oeste, Jaldo por el Este, y él por la periferia capitalina. En el centro de San Miguel de Tucumán, así como en el de los principales núcleos urbanos del interior, parece que no les va muy bien. No era para menos después del pasado enfrentamiento con el campo en nombre del kirchnerismo, y después de los cercanos tarifazos en nombre de los intereses ajenos a los bolsillos de los tucumanos que tanto pregonan defender.
Dicho en otros términos, el peronismo gobernante provincializará los comicios. Lo había dicho antes el ahora precandidato Mansilla. Y, de manera más solapada, volvió a plantearlo el mismo Alperovich hace dos días: él es uno de los candidatos porque quiere plebiscitar su gestión, puntualizó. Dicho de otro modo, del resultado de las próximas elecciones depende la suerte de la próxima reforma constitucional para fijar la reelección a perpetuidad. En síntesis, sin 2009 triunfal no hay 2011 posible.

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La primera debilidad
Esa certeza de que la carrera ya se ha lanzado, y de que se juega a todo o nada, sacudió a vastos cuadros de la oposición.
La segunda sensación tuvo que ver con la confirmación de que Alperovich será candidato a senador suplente en primer término. Es decir, con la confesión de inseguridad del gobernador. Más aún, con su primera manifestación de debilidad política. Con su público "Plan B" en caso de que no pueda aspirar a ser gobernador otra vez en 2011, como tan inconstitucionalmente planeó la Convención Constituyente de 2006. Con su innegable parecido político a Julio Miranda, quien también se garantizó varios años (seis en su caso) de inmunidad judicial en el Senado de la Nación.
Resulta curioso: LA GACETA le preguntó ayer al mandatario cuándo comenzaría la campaña electoral: él contestó que había empezado hace seis años porque, para él, hacer política es inaugurar obras públicas. Ser gobernador, buscar la recontra-reelección y, además, intentar conseguir una banquita en el Senado también es política. Vieja política. El doble discurso oficial equivale a denostar públicamente a Miranda durante el día y, por la noche, cenar con él como invitado de honor en su fiesta de casamiento, como enfocó sin escalas, el domingo, el columnista Federico van Mameren.

Sueños frentistas
Llamados apurados, cafés ansiosos, encuentros furtivos. Así fueron los contactos entre los operadores de Cano y de Juri durante los últimos días. Y las últimas noches. También hubo emisarios de terceros que no están en discordia. La rogación común es que el ex vicegobernador y el legislador tienen que sentarse, deponer vedettismos y "acomodar los tantos".
"Juristas" y "canistas" se tantearon infructuosamente respecto de cuál estaba dispuesto a ceder la candidatura senatorial. Los seguidores del primero aseguraron que el ex presidente de la Legislatura es una figura con inserción en toda la provincia (léase, encuestas de imagen) e insinuaron que cuentan con el aval, en el orden nacional, de Francisco de Narváez. Los aliados del segundo puntualizaron que Cano no tiene un pasado con antecedentes societarios (políticamente hablando) con Alperovich ni afinidades con los Kirchner; y que cuenta con el respaldo de la gestión de la UNT, especialmente del influyente secretario general del Rectorado, José Hugo Saab, ferviente impulsor de un frente opositor plural.
Finalmente, los peronistas no alperovichistas fueron los que pusieron los puntos sobre las íes: si van separados, el oficialismo va a obtener las cuatro bancas de diputados, profetizaron. Y el senador por la minoría puede quedar en manos de FR, lo que a estas alturas equivale a decir en manos de Ricardo Bussi. Por el contrario, el objetivo de la unidad de fuerzas es que el oficialismo no pierda uno sino dos escaños en la Cámara Baja. Ese resultado, para el alperovichismo, sería una tragedia, diagnosticaron.
Conforme avanzaron las horas, llegaron mensajes que casi parecían señales: consolidar una alternativa al oficialismo les serviría a muchos más sectores que los que están tratando de alcanzar un acuerdo para junio. Por ejemplo, al amayismo. Y entonces empezaron a entusiasmarse. Y a considerar que el acuerdo programático, en realidad, debía extenderse también a 2011. Y vaticinar que si el gobernador veía borrosa su recontra-reelección, las deserciones empezarían a sangrar en breve al oficialismo. Empezarían a marcharse de sus filas los "juristas" poco convencidos, los cobistas en busca de un proyecto político, los ex republicanos que no se sienten bien tratados.
Sin embargo, las ganas sustentan pero no alimentan.

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Dos gallos, un gallinero
Los radicales advierten que el "jurismo" ya presentó su "mesa política", con el legislador Esteban Jerez, el concejal José Costanzo, el ex vicegobernador Raúl Topa y el ex legislador Ernesto Padilla. En consecuencia, ellos avanzarán también en la conformación de un esquema de conducción. De hecho, la comisión de acción política de la UCR autorizó a los interventores de esa fuerza para que consagren un acuerdo con el socialismo (Rodolfo Succar), los ruralistas autoconvocados (Rafael Sánchez) y la Coalición Cívica (Sandra Manzone y Héctor Monayer), con una expresa invitación para que Participación Ciudadana (José Ricardo Falú) se sume al espacio. El martes parece la fecha elegida para la presentación formal del emprendimiento político.
Sin embargo, no todo está definido en el centenario partido. Por un lado, hay sectores que promueven la candidatura senatorial de José Ignacio García Hamilton, y que Cano lo acompañe como diputado. Y, por otro, hay grupos que exigen la normalización de la UCR, y que están abiertamente enfrentados con los interventores del partido.
En nombre de ellos, los "canistas" aseguran que no hay margen para negociar que Juri sea el senador (y por ende el líder) de un frente común.
En el "jurismo", en tanto, aseveran que el ex vicegobernador está mejor posicionado que cualquier dirigente opositor. Y alertan que Juri será candidato a senador, o no será. Para el caso, recuerdan que hace tiempo que negocian con una pata radical. Y señalan que, si no hay acuerdo con Cano, el binomio senador-diputado bien podrá completarse con otro legislador.
El tiempo corre. Exactamente dentro de un mes vence el plazo para la inscripción de alianzas electorales. Entonces se sabrá si el alperovichismo es profeta en su tierra. O no.

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