28 Marzo 2009 Seguir en 
Los vehículos que circulan por Marcos Paz al 1.200 corren el riesgo de quedar atrapados en un cráter de considerable ancho y profundidad, que se encuentra apenas atraviesan las vías del ex ferrocarril Central Córdoba. El pozo, que es una trampa para los conductores, cada vez que llueve agranda sus dimensiones y expone a los vehículos a roturas o accidentes de impredecibles consecuencias.







