Es considerado como una de las enfermedades de la pobreza. Desde fines de la década de 1990, el dengue nos viene acechando. Su inminente llegada desde Bolivia o Paraguay fue anunciada en varias oportunidades, lo que hacía suponer que las provincias habían tomado las precauciones del caso por si la amenaza se concretaba. “Tanto va el cántaro a la fuente que al fin se rompe”, reza el refrán. Y así sucedió.
Un funcionario nacional dijo que existen dos situaciones: las provincias que tienen circulación autóctona de casos, como Salta, Jujuy, Catamarca y Chaco; y otras donde se registran pacientes importados, como la Capital Federal, provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Corrientes, Tucumán, Santiago del Estero y Misiones.
De acuerdo con cifras oficiales, ya son 2378 los casos confirmados, de los cuales 1031 se produjeron en Chaco. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señaló que el dengue había sido erradicado en Latinoamérica en la década de 1950, pero en los últimos 30 años ocurrieron fuertes brotes cíclicos que se repiten cada vez con más frecuencia. La OPS registró 826.000 casos en los países sudamericanos durante 2008 y 737.000 en 2007. En la Argentina reapareció en 1998 y desde entonces todos los años se registran casos, y en algunas ocasiones con brotes fuertes como en 1998 y 2004, cuando hubo más de 1.000 enfermos confirmados.
Hasta el jueves se habían registrado en nuestra provincia nueve casos y se estaban estudiando 24. El ministro provincial de Salud dijo ayer que se sumaron 12 nuevas personas que habrían sido infectadas por el mosquito Aedes aegypti. Los enfermos se detectaron en tres barrios de Aguilares y señaló que se encontraba en la zona un equipo de médicos del Siprosa para evaluar el estado de salud de los pacientes. El director de Epidemiología del Siprosa manifestó que en nuestra provincia no tenemos aún casos autóctonos, pero advirtió que Tucumán es una zona de riesgo porque está entre Catamarca y Salta, provincias donde la situación es grave.
La ministra de Salud de la Nación dijo que en las provincias con brote de epidemia de dengue ya comienzan los ciclos en que ha bajado el nivel de infectación, e insistió en que la enfermedad fue traída por ciudadanos bolivianos que vienen de lugares donde hay 50.000 enfermos.
Sin embargo, el ministro jujeño de Salud informó que el brote va en ascenso: ya son 252 -el miércoles había 233- los casos de dengue en esa provincia, aunque aclaró que no hay dengue hemorrágico en el distrito. En ese contexto, diputados de la oposición pidieron que se declarara la emergencia sanitaria por la enfermedad en los departamentos Ledesma y Santa Bárbara, donde se produjo el 90 % de los casos.
El ministro tucumano sostuvo que uno de los mayores riesgos está dado por el intercambio entre Tucumán y las provincias vecinas. “Siempre hay gente viajando a los lugares donde la situación es crítica. Creemos que abril será el último mes peligroso, pero el problema reaparecerá el año que viene”, pronosticó.
Es de esperar que el brote no siga avanzando en el país y, en particular, en Tucumán. Uno de los grandes déficits de nuestra idiosincrasia es la falta de previsión. Si desde el año 98 se registran casos y hubo dos brotes de dengue, significa que no se debe bajar la guardia y estar siempre preparados. Las campañas de concientización deben sostenerse en el tiempo y no pensar en ellas cuando la enfermedad está instalada entre nosotros. El ministro tucumano anticipó que en 2010 habrá también dengue. Sería auspicioso que ello no sucediera.
28 Marzo 2009 Seguir en 







