La templanza rinde examen en la UNT

Marzo llegó con novedades en el caso de las notas adulteradas de la Facultad de Derecho. La Universidad se prueba, en este año preelectoral.Por Nora Lía Jabif - Editora de Educación.

27 Marzo 2009

Como ya se había anticipado a fines del año pasado, las vacaciones 2009 iban a ser cortas e inquietantes para los alumnos y no docentes involucrados en la investigación por las notas adulteradas en la Facultad de Derecho de la UNT. Esta semana se conocieron avances tanto en la investigación administrativa del caso como en la indagatoria judicial, que está a cargo del juez subrogante Mario Racedo (Juzgado Federal Nº 2). El magistrado había estado a la espera de que concluyera una etapa de la investigación administrativa, que efectivamente fue el regalo de fin de año para las autoridades de la UNT.
Arrancó marzo y Racedo comenzó a citar, por tandas, a los imputados en el caso que estalló en 2007, cuando el decano de Derecho, José Luis Vázquez, y después el rector de la UNT, Juan Cerisola, se constituyeron como querellantes, una vez que una auditoría detectó que había alumnos cuyas notas figuraban como aplazadas en las actas de exámenes y como aprobadas en la base de datos del Departamento Alumnos de la facultad en problemas. Como se recordará, por el hecho fueron sumariados 120 alumnos y 15 no docentes. Según se supo esta semana, algunos de los imputados convocados por Racedo no se presentaron, y se entiende que serán citados a concurrir por la fuerza pública.
Mientras tanto, con el frondoso expediente de la Dirección de Asuntos Jurídicos en la mano, las autoridades de la UNT ya han anticipado que se podrá llegar a pedir la expulsión para los alumnos y no docentes a lo que se les pueda comprobar culpa en los hechos investigados.
Sin embargo, las propias autoridades que anticipan castigos olímpicos se curan por lo sano, y advierten que a los imputados los asiste el derecho a defensa. ¿Qué pasaría, por ejemplo, si a alguno de los imputados no se le puede demostrar responsabilidad en el tramo final del proceso? ¿No podrá resultar acaso en un efecto bumerán, con ex imputados que se convierten en querellantes de la otrora demandante, esto es la UNT? En el mundillo de los buscapleitos, todo es posible.
El escándalo ocurrido en Derecho reaviva la necesidad de discutir la necesidad de un Código de Convivencia para la UNT. El tema les provoca cosquilleos a algunos sectores de la comunidad universitaria, entre ellos a muchos estudiantes. Pero la carencia de un marco normativo le allana el camino a la arbitrariedad, y a que cada irregularidad que ocurra en la casa de Juan B. Terán sea juzgada según la cara del cliente y el apellido del padre.
De todos modos, si el caso de Derecho ha logrado tanta exposición, se debe, entre otras cuestiones, al peso social de la institución que está en juego. Que quede claro: en esta columna no se cuestiona ni un ápice la justicia de la investigación sobre las notas adulteradas. Lo que sí vale una reflexión es que si vivieran Foucault y Bordieu (dos estudiosos de la sociología de las instituciones), ambos coincidirían en que el Derecho ocupa el centro de la escena por su relación con el Poder. En cambio, hace un par de semanas hubo cimbronazos en la Facultad de Artes, pero el impacto fue menor. Cierto que, por lo menos hasta ahora, no se detectaron en ese establecimiento situaciones de calificaciones adulteradas sino más bien "desprolijidades administrativas". Pero por esas "desprolijidades" hubo egresados de Artes que están esperando sus títulos desde hace ¡cinco años! en algunos casos. Por la demora en el otorgamiento de los títulos hay gente que perdió posibilidades de empleo, o de perfeccionamientos, tanto en la Argentina como en el exterior.
Así como se han señalado diferencias entre los dos episodios, también hay similitudes. En ambos casos, las investigaciones aluden a hechos que vienen de larga data. En otras palabras, "de gestiones anteriores".
A riesgo de pecar de redundante, se insiste en que no hay mejor noticia para una comunidad que el hecho de que se busque -y se haga- justicia. Y es el caso de las investigaciones hasta aquí aludidas. Tanto el episodio de la Facultad de Artes como el de Derecho toman vuelo en momentos en que la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) está embarcada en un ¿precipitado? clima preelectoral, con vistas al recambio de autoridades, en 2010. Es de esperar que ese escenario no vicie los trámites en marcha, para que no paguen justos por pecadores.

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