“Mi hijita me pregunta: ¿papi, ya detuvieron al violador serial?”

En Lastenia varias personas están dispuestas a ir a Tribunales para participar en una rueda de reconocimiento con el sospechoso que está preso.

27 Marzo 2009

“Si ese infeliz es el violador serial que atacó a mi hijita espero que pase el resto de su vida en prisión. Quiero que se investigue hasta las últimas consecuencias, para que el culpable pague por el daño que hizo. Jamás nos vamos a poder recuperar”. Con una mezcla de angustia y de indignación, el padre de la niña de siete años que fue atacada por el violador serial el 28 de noviembre en Lastenia relató sus sensaciones.
En la casa de B. todo es incertidumbre. Los padres de la pequeña dicen que no tienen conocimiento del resultado de la pericia y dudan de que el hombre que fue detenido la semana pasada en el barrio Juan Pablo II sea el mismo pervertido que abusó de su hija. Por eso, hoy solicitarán al fiscal Guillermo Herrera que les permita participar de una rueda de reconocimiento para tratar de identificar al detenido. “Sabemos que la madre de una de las víctimas lo reconoció. Nosotros también queremos sacarnos la duda y terminar con esta pesadilla. Mi hija, cada vez que escucha hablar de ese depravado, me pregunta: ‘papi, ¿ya detuvieron al violador serial?’. Ella sabe bien lo que le pasó, y yo no puedo responderle todavía”, contó el hombre.
La semana pasada, los padres de B. participaron de una rueda de reconocimiento que tenía como sospechoso a un joven que había sido detenido acusado de un abuso.
La Policía concretó tres medidas similares desde que se perpetró el abuso, pero en ninguno de los casos los familiares reconocieron al delincuente. “Mis hijitas jamás se olvidarán de su cara. Vamos a ir a todas las medidas que sean necesarias para desenmascarar a ese tipo”, sentenció. Los padres de B. también se mostraron preocupados por la situación y cuestionaron la investigación. Afirman que la niña dejó de recibir asistencia psicológica regular, como lo había establecido el fiscal Herrera luego del ataque, y además sostienen que la Policía dejó de patrullar el barrio donde fue secuestrada por el depravado. “El caso está prácticamente paralizado. La nena no está protegida y nos da mucho miedo que vaya a la escuela sin vigilancia. No sabemos si el violador serial es el que está detenidos. Mientras no se confirme eso, nosotros no estamos seguros”, se quejó el hombre.

Testigo dispuesto
Juan Rojas es otro de los testigos que vio el rostro del violador serial. El también reconoce que está conmovido por la detención del presunto delincuente y quiere que el fiscal Herrera realice una rueda de reconocimiento para identificar al sospechoso. “Yo me acuerdo perfectamente de su cara. Podría reconocerlo por el resto de mi vida. Jamás me olvidaré de ese tipo”, aseveró.
El día del ataque, Rojas estaba sentado en el patio de su casa cuando vio al depravado hablar con las criaturas. El albañil vive en la misma cuadra donde está ubicada la casa de B. “Iba en una bicicleta negra y le hablaba amablemente. Le preguntó por su papá y ella se confió y subió a la bicicleta. Después ya no la vimos más. La buscamos por todas partes, hasta que la encontramos en el río”, relató.
Rojas recuerda que el abusador llevaba una remera, pantalón corto y zapatillas. “Parecía un tipo normal. Se paró frente de mi casa a hablar como un vecino más, sólo que yo me di cuenta de que no era de aquí porque jamás lo había visto”, agregó el hombre.
“Aquí todos estamos asustados. Ya nada será igual después de ese día. Al papá de B. y a la Justicia les dije que voy a colaborar en todo lo que pueda para que ese tipo no haga más daño”, finalizó.

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